Vinotinto de las Alturas afrontará horizonte competitivo al Mundial de China con la mira en el repechaje Olímpico

El periplo de preparación de la selección nacional de Baloncesto de cara al Mundial de China 2019, inició con el desarrollo de la Copa LPB, para luego asistir a los Panamericano de Lima, Perú, posteriormente afrontará un torneo en Verona, Italia, como parte de la segunda fase y cerrará con un modelaje táctico en el Torneo China Atlas a desarrollarse en este país asiático.

Sin embargo, el combinado nacional confía en no solo tener una buena actuación en el Mundial de la disciplina sino que su horizonte competitivo se enfoca también en el repechaje Olímpico y en ubicarse próximamente entre las 15 naciones que dominan el ranking mundial.

Así lo dio a conocer este martes la Federación Venezolana de Baloncesto (FVB) que además informó que plantean que la fase de preparación dure al menos 50 días. 

Orlando Narváez, director de Selecciones Nacionales, precisó que la clasificación épica del combinado nacional a la cita mundialista forma parte del proceso que se desarrolla desde 2014 y que conquistó el campeonato Suramericano en Margarita, el campeonato FIBA América en México y Suramericano en 2016, además de tener actividad en eventos del Ciclo Olímpico como los Panamericanos de Toronto, el AmeriCup en 2017, donde no le fue bien al combinado criollo y también se logró la clasificación a Río 2016. 

Añadió que la meta era estar entre los primeros 20 del ranking mundial, sin embargo, buscarán mejorar ese performance tras la cita mundialista al afrontar la posibilidad del repechaje olímpico.

Narváez  sostuvo como un plus la incorporación de Venezuela en los Panamericanos Lima 2019, que no estaba contemplada en el Plan de Desarrollo de la selección criolla. 

Precisó además la importancia de la participación de la vinotinto de las Alturas dentro Ciclo Olímpico, luego que les toque disputar los Juegos Bolivarianos Valles del Tuy 2021, en 2022 los Suramericano en Paraguay, mientras que en 2023 los Juegos Panamericanos en Santiago de Chile como vitrina internacional para los jugadores criollos. 

“En noviembre inicia la eliminatoria a la AmeriCup, luego en 2021 la eliminatoria a la Copa del Mundo en 2021 que es un ciclo de dos años, la eliminatoria al Mundial en 2023 que también será en Asia y dura dos años”, precisó Narváez. 

Informó que Venezuela actualmente juega para 65% de éxito, con 52 partidos disputados, 34 de ellos resultaron en lauros y solo 18 derrotas. “Hemos venido mejorando en nuestras capacidades”, precisó.

Por su parte, el presidente de la Federación Venezolana de Baloncesto (FVB), Bruno D´Addezio, argumentó que la conquista de que el tricolor nacional ondee nuevamente en una cita mundial es solo de los jugadores y del cuerpo técnico. 

El seleccionador nacional, Fernando Duró, agregó que el seleccionado criollo cuenta con sólidos valores y sentido de pertenencia que caracteriza este ciclo. 

Durante la presentación del horizonte competitivo de Venezuela, ratificaron la lista de jugadores elegibles para Lima 2019 entre ellos:

Heissler Guillent, Gregory Vargas, David Cubillán, José Bracho, Yoanner Sifontes, Edwin Mijares, Lewis Padrón, Jhornan Zamora, José Vargas, Pedro Chourio, Ender Giménez, Anthony Pérez, César García, José Santiago Materán, Luis Bethemy, Néstor Colmenares, José Ascanio y Michael Carrera, Javinger Vargas, Eliécer Montaño, Gregory Echenique, Windi Graterol, Miguel Ruíz y Adrián Espinoza. 

La Federación Venezolana de Baloncesto aseguró que este deporte es una fuente de inclusión social y está muy cerca de la población venezolana, de donde brote un gran talento, sobretodo de los sectores populares. 

La media de estatura de la selección nacional es de 1,97, aunque se ha incrementado ese promedio, Otra de las metas es pensar en un recambio generacional a partir de la AmeriCup .