A CUIDARSE | Venezuela enfrenta una segunda ola de COVID-19 mucho más virulenta a partir de la variante originada en Brasil

La vicepresidenta Ejecutiva de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, alertó que en el país hay una segunda ola de COVID-19 mucho más virulenta que la ocurrida en los meses de agosto y septiembre de 2020.
 
Durante un balance de la Comisión Presidencial para el Control y la Prevención de la COVID-19 en Venezuela, la alta funcionaria llamó a la población a respetar las medidas de bioseguridad como: mantener el uso del tapaboca, guardar el distanciamiento saludable, lavarse las manos y acudir a un centro de salud si presentan algún síntoma.
 

 
“Con la llegada de la variante brasileña del SARS-CoV-2 que produce la COVID-19 los síntomas son más fuertes, por eso el llamado es a cuidarse y asistir a cualquier centro de salud si presenta algún síntoma. Insistimos en el llamado a garantizar el cumplimiento de las medidas de bioseguridad y distanciamiento físico para evitar los contagios, así como a cumplir con conciencia la cuarentena radical”, explicó la vicepresidenta Ejecutiva.
 
En este sentido, Rodríguez apuntó que producto de este repunte desde la Comisión Presidencial para la Prevención, Atención y Control de la COVID-19, se llevaron a cabo una serie de reuniones con el fin de garantizar la ampliación de la capacidad hospitalaria, así como la elaboración de una serie de recomendaciones que serán evaluadas por el presidente de la República, Nicolás Maduro, “quien hará anuncios en los próximos días”.

“No estamos para fiestas, debemos ocuparnos debidamente con las respectivas medidas de prevención, tenemos que cuidar la vida”, aseveró la vicepresidenta Rodríguez.

Las mutaciones de la variante brasileña del SARS-CoV-2 le permiten al virus acoplarse mejor en la célula humana. Es decir permiten que el material viral infecte la célula más fácil, es por ello que científicos piden cumplir las medidas de bioseguridad, sobre todo el uso correcto del tapaboca.
 

Por su parte, la ministra del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Innovación, Gabriela Jiménez Ramírez, explicó que las variantes P.1 y P.2 del nuevo coronavirus originadas en Brasil tienen la capacidad de evadir parcialmente la respuesta protectora de nuestro sistema inmune.

“Los cimientos de los anticuerpos a los agentes patógenos o infecciosos es como una relación de llave y cerradura: si cambia en algo la conformación de la llave no va a haber reconocimiento y no va a poder abrir la cerradura. Los anticuerpos se pegan por reconocimiento, afinidad química, a los aminoácidos de la estructura espacial y a los elementos infecciosos. Si estos cambian, de alguna forma, su relación en el espacio y la composición de los aminoácidos que constituyen la proteína, no va a haber reconocimiento y no van a poder eliminarlo”, añadió la ministra.

No es una nueva cepa

La cartera de Ciencia y Tecnología, por su parte, destacó que la variante brasileña no se denomina cepa, puesto que si se tratara de otra cepa ya no sería SARS-CoV-2.

“Esta mutación del virus es una variante, porque las diferencias con respecto al virus original no llegan a un alto porcentaje para hablar de una nueva cepa, desde la perspectiva genotípica”, precisó en su cuenta @Mincyt_VE.

Añadió que “un mayor número de infectados/as se traduce en mayor probabilidad de muerte”.

/maye