Venezuela deplora que gobiernos autodenominados donantes organicen espectáculos fraudulentos para atención a los migrantes venezolanos 

El canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Jorge Arreaza deploró este martes la actuación de un grupo de gobiernos autodenominados donantes organicen espectáculos fraudulentos para la supuesta atención a los migrantes venezolanos.  

La información la dio a conocer Arreaza a través de un comunicado publicado en la cuenta oficial de la red social twitter @jaarreaza, donde se denuncia la organización de un evento ideologizado para atacar al Gobierno Bolivariano y ocultar las agresiones e injerencias externas. 

 

En el texto, el Canciller expresó que el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela atiende y seguirá atendiendo a las decenas de miles de migrantes venezolanos que hoy vuelven a la Patria, huyendo de la xenofobia, persecución y expansión descontrolada de la Covid-19.

Afirmó que esos mismos Gobiernos que hoy apoyan al imperio norteamericano han congelados más de 10 millones dólares del pueblo venezolano en los últimos años.   

A continuación el comunicado íntegro:

La República Bolivariana de Venezuela deplora el fraudulento espectáculo organizado por un grupo de Gobiernos,  autoproclamados donantes, liderados por la Unión Europea, que pretende engañar a la comunidad internacional para legitimar sus continuadas acciones intervencionistas, mediante falsas y precarias promesas de fondos, supuestamente dirigidos a atender  la migración venezolana.

Se trató de un evento mediático ideologizado, tomado como pretexto para atacar al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, con el inconfesable objetivo de tratar de ocultar las más recientes agresiones económicas y operaciones mercenarias contra el pueblo venezolano. En la práctica no fue más que una nueva rebatiña de recursos entre burocracias de organismos internacionales y gestores políticos, sin relación alguna con las necesidades reales de los migrantes venezolanos. Una acción de maquillaje que procura lavar el vergonzoso seguidismo de la Unión Europea en su notoria subordinación a la política de cambio de régimen de Washington, y su  complicidad con las medidas coercitivas unilaterales, que tanto daño y sufrimiento causan en Venezuela.

Resulta cínica la supuesta preocupación europea por la situación del COVID19 en Venezuela cuando los llamados países receptores y la mayoría de los autodenominados donantes son los principales focos del coronavirus en la región y en el mundo entero. Precisamente esos gobiernos son los que ameritan recursos y donaciones para enfrentar el colapso de sus sistemas de salud, proteger la vida de sus ciudadanos y recuperar sus economías ante el COVID-19.

Es inexcusable el ocultamiento del masivo retorno de migrantes venezolanos motivado por la xenofobia, la discriminación, el maltrato y, más recientemente, por el pésimo manejo de la pandemia en los países de acogida. Desde mediados de 2019  miles de venezolanos y venezolanas han regresado. Es de hacer notar que ningún testimonio de los retornados da fe de haber recibido algún apoyo o ayuda económica por parte de esos gobiernos a través  de los supuestos donantes.

Venezuela ratifica que sus instituciones seguirán atendiendo a las decenas de miles de migrantes venezolanos que hoy vuelven a su Patria, huyendo de la xenofobia esclavizante, la persecución y la expansión descontrolada del COVID-19 en los países receptores y alerta al mundo sobre la transparencia en el uso y destino de los recursos anunciados, que se corresponden en su inmensa mayoría con préstamos bancarios, por lo que más que una conferencia de donantes, el referido evento se puede calificar como un club de prestamistas y estafadores, cuyos gobiernos y bancos han congelado más de 10 mil millones de dólares del pueblo venezolano en los últimos años. Un acto vergonzoso en tiempos de tanta dificultad para los pueblos de Europa, Norteamérica y América Latina.

/CP