Narrativa de Trump de ser dueño del petróleo busca ocultar sus crímenes de lesa humanidad

El presidente norteamericano Donald Trump utiliza la narrativa sobre la propiedad del petróleo venezolano como una maniobra de distracción frente a las graves revelaciones de crímenes de lesa humanidad, y este giro mediático ocurrió tras una interpelación a puerta cerrada en el Senado de los Estados Unidos, donde se discutió el ataque militar del pasado 2 de septiembre contra una embarcación en el Caribe, aseguró el analista geopolítico Víctor Vegas.

Durante una entrevista en el programa A Pulso, el experto sostuvo que los videos del incidente dejan en evidencia una ejecución desproporcionada de personas que ya se encontraban indefensas, lo que obligó a la administración estadounidense a desviar la atención pública hacia el tema energético para mitigar el costo político de estas acciones.

Vegas destacó que la comparecencia ante el Senado incluyó al secretario de Guerra, Peter Hegseth, y al secretario de Estado, Marco Rubio, quienes se negaron a revelar las pruebas visuales de los ataques en el Caribe y, frente a este escenario, el almirante Bradley admitió bajo juramento haber dado la orden del primer ataque, lo que confirma la responsabilidad directa del mando militar en el incidente.

Asimismo, detalló que la respuesta de Trump ante la presión legislativa fue asegurar que el petróleo de Venezuela pertenece a Estados Unidos, una declaración que busca ocultar el descontento interno dentro de las fuerzas militares por la falta de experiencia de sus nuevos líderes.

Táctica de distracción

El analista geopolítico Víctor Vegas afirmó que las recientes declaraciones de Donald Trump sobre la supuesta propiedad de Estados Unidos sobre los recursos venezolanos carecen de validez institucional y funcionan como una táctica de distracción, para desviar el foco mediático de los compromisos y vínculos del mandatario con el polémico caso de Jeffrey Epstein.

Vegas subrayó que la ausencia de un comunicado oficial de la Casa Blanca sobre el tema evidencia una falta de consenso dentro del gabinete de gobierno y revela el uso de la política exterior como una herramienta de tergiversación ante escándalos internos.

Por su parte, el periodista Jesús Ernesto Parra señaló que estos movimientos ocurren en medio de una profunda crisis de legitimidad y de institucionalidad en el territorio estadounidense, situación ante la cual al mandatario le resulta indiferente el impacto de su imagen pública mientras intenta sortear el declive de las estructuras de poder en su nación.

Asimismo, mencionó que esta emergencia institucional debilita la posición de Washington y lo obliga a recurrir a narrativas de confrontación externa para cohesionar a sectores específicos de la sociedad frente a la inestabilidad doméstica.

VTV/LAV/EB/DB/