Venezuela denuncia que terrorismo económico de EE.UU. produjo $130.000 millones en pérdidas

La vicepresidenta Ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante su intervención en la 74° Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), denunció que el terrorismo económico de Estados Unidos (EE.UU.) contra nuestro país ha ocasionado pérdidas que llegan a 130.000 millones de dólares entre 2015 y 2019.

Durante su alocución, Rodríguez explicó que las medidas coercitivas y unilaterales impuestas por el Gobierno norteamericano contra el país contemplan la apropiación ilícita e indebida de todos nuestros activos y riquezas en el exterior, bloqueo financiero y comercial total.

También explicó que entre 2015 y 2019, el gobierno de EE.UU. ha decretado más de 350 medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela, que contemplan un bloqueo financiero comercial total: “Hay un nuevo tipo de terrorismo de Estado que se impone sobre los pueblos, ya no utilizan bombas sino medidas impuestas usando el dólar (…) a los EE.UU. le pedimos menos arrogancia y más coexistencia con las demás naciones del mundo”.

La Vicepresidenta aseveró que entre las medidas unilaterales y coercitivas que impone EE.UU. está el uso de la fuerza, circunstancia que es sancionada por la Carta de la ONU y tiene como misión el cambio de gobierno según su conveniencia: «Es el Departamento del Tesoro el que militariza las relaciones internacionales, que castiga a los pueblos para forzar los cambios de regímenes».

Asimismo, explicó que EE.UU. ha expresado declaraciones en las que acepta que las medidas transgresoras que han emitido contra Venezuela generan sufrimiento al pueblo: “Venezuela solicita que se investiguen las violaciones a la Carta de las Naciones Unidas en el contexto de las agresiones en su contra”.

Del mismo modo, la vicepresidenta Rodríguez resaltó que en el mundo hay una sociedad dirigida por minorías plutocráticas que no tienen moral para ser ejemplo de democracia para otras naciones: “El mundo espera que EE.UU. se someta a la legalidad internacional y echemos el miedo a la espalda y salvemos al mundo de la violencia capitalista».

/JB