Surgen acusaciones de influencia política en Colombia tras absolución de Álvaro Uribe
El Tribunal Superior de Bogotá revocó la condena en primera instancia impuesta al expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, absolviéndolo de los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal, por lo que diversos sectores de la sociedad de Colombia acusan e interpretan esta decisión como un reflejo de la influencia de la élite política sobre el sistema judicial del país.
Uribe, de 73 años, había sido condenado inicialmente a 12 años de prisión domiciliaria, una multa de tres mil 444 millones de pesos (aproximadamente $830.000 USD), y 100 meses de inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Argumentos de la absolución
La lectura de la sentencia estuvo a cargo del magistrado Manuel Antonio Merchán, quien argumenta que no se logró establecer el «vínculo doloso necesario» para responsabilizar a Uribe como determinador de una conducta punible. El caso central del juicio se relacionaba con el testigo clave Carlos Enrique Vélez Ramírez.
El Tribunal concluyó que la sentencia en primera instancia incurrió en «error» y alega una «valoración sesgada de prueba». Por lo tanto, la decisión final fue que “no se acreditó responsabilidad más allá de toda duda razonable” y, en consecuencia, se revoca la condena.
Reacciones y críticas
La absolución fue calificada inmediatamente por analistas internacionales como un “fallo sastre, hecho a la medida de la persona sentenciada”, que hace eco de la percepción de impunidad.
En este sentido, figuras del Pacto Histórico manifestaron que la impunidad se había impuesto en el caso y anunciaron que solicitarán una revisión de la decisión ante la Corte Suprema de Justicia.
Es importante destacar que este fallo ocurre después de que, en agosto pasado, un tribunal otorgara la libertad provisional al expresidente. El proceso se originó a partir de testimonios presentados por el senador Iván Cepeda, que involucraban a los exparamilitares Juan Guillermo Monsalve y Pablo Hernán Sierra, quienes afirmaron haberse reunido con Uribe durante su mandato como gobernador de Antioquia.
Uribe, una figura altamente polarizante, es también recordado por algunos sectores como el «enemigo número uno de los colombianos» debido a su promoción de tratados de libre comercio que, según sus críticos, llevaron a la quiebra a numerosas industrias.
Fuente: Medios internacionales
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