Prueban páncreas artificial para pacientes con diabetes tipo 2

El dispositivo, desarrollado por un equipo liderado por la Universidad de Cambridge, combina un monitor de glucosa convencional y una bomba de insulina, con una aplicación que se ejecuta mediante un algoritmo. Es capaz de predecir cuánta insulina se necesita para mantener los niveles de glucosa en el rango objetivo.

Un páncreas artificial, formado por un dispositivo impulsado por un algoritmo, para personas con diabetes tipo 2, duplicó el tiempo que permanecían en un rango objetivo de glucosa, y redujo a la mitad, el de niveles altos, en comparación con el tratamiento estándar.

Unos 415 millones de personas padecen diabetes de tipo 2 en el mundo, lo que supone un gasto sanitario anual de 760 mil millones de dólares (700.000 millones de euros), recuerdan los autores del estudio coordinado por la Universidad de Cambridge y que publica esta semana, Nature Medicine.

La diabetes de tipo 2 hace que los niveles de glucosa (azúcar en sangre), sean demasiado elevados y se trata con una combinación de cambios en el estilo de vida, mejora de la dieta y más ejercicio, por ejemplo, y medicación, con el objetivo de mantener bajos los niveles de glucosa.

El páncreas artificial es un dispositivo que combina un monitor de glucosa convencional y una bomba de insulina con una aplicación desarrollada por el equipo, que se ejecuta mediante un algoritmo que predice cuánta insulina se necesita para mantener los niveles de glucosa en el rango objetivo.

El estudio informa sobre los resultados del primer ensayo durante ocho semanas con un grupo de 26 personas que no necesitan diálisis renal y que fueron repartidos en dos grupos. Una mitad probó primero el dispositivo y luego siguió con el tratamiento habitual y el otro al revés.

Charlotte Boughton, del Instituto de Ciencias Metabólicas Wellcome-MRC de Cambridge, declaró: “Muchas personas con diabetes de tipo 2 tienen dificultades para controlar sus niveles de azúcar en sangre con los tratamientos actuales, como las inyecciones de insulina. El páncreas artificial puede proporcionar un enfoque seguro y eficaz para ayudarles, y la tecnología es fácil de usar y se puede implementar de forma segura en casa”.

El equipo utilizó varias medidas para evaluar la eficacia del páncreas artificial. La primera fue la proporción de tiempo que los pacientes pasaban con los niveles de glucosa dentro de un rango objetivo.

Los participantes que seguían en tratamiento habitual, pasaban dos tercios (67 %) del tiempo, porcentaje que se reducía al 33 % con el páncreas artificial

Por término medio, los pacientes que emplearon el páncreas artificial, pasaron dos tercios (66 %) del tiempo dentro de ese intervalo, el doble que el otro grupo (32 %).

Una segunda medida fue la proporción de tiempo que tuvieron los niveles de glucosa elevados.

Los que seguían en tratamiento habitual pasaban dos tercios (67 %) del tiempo, porcentaje que se reducía al 33 % con el páncreas artificial, reseñan Agencias Internacionales. 

VTV/MQ/LL