Protocolo de Nagoya fortalece resguardo de los recursos genéticos en el país

El Centro de Ecología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec) llevaron a cabo el seminario “Apoyo al desarrollo de marcos legales e institucionales sobre el acceso a recursos genéticos y distribución de beneficios relacionados y conocimientos tradicionales”, a fin de difundir los lineamientos que en materia internacional se siguen sobre el acceso a los recursos genéticos.

La actividad fue dictada por el asesor del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Alejandro Lago en compañía del jefe del Centro de Ecología, Jafet Nassarse, quienes aclararon dudas respecto al Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y su Protocolo de Nagoya en Venezuela.

En este sentido, Alejandro Lago explicó que el protocolo de Nagoya vino a cubrir algunos vacíos en el ámbito internacional, entre los que se encuentran la falta de información sobre la utilización de los recursos genéticos, la dificultad de dar seguimiento a todas las actividades una vez que el recurso genético abandonaba la jurisdicción del país proveedor y la falta de regulación en relación al acceso a los conocimientos tradicionales asociados a los recursos genéticos de comunidades indígenas y locales.

“El protocolo de Nagoya establece medidas obligatorias para apoyar la vigilancia de la utilización de los recursos genéticos, donde se designan uno o más puntos de verificación para recolectar o recibir la información pertinente a la fuente del recurso genético, el establecimiento de las condiciones mutuamente acordadas y la utilización de esos recursos; además de alentar a que se incluyan disposiciones sobre intercambio de información y fomentar el uso de herramientas y sistemas de comunicación eficientes en relación con los costos”, destacó el consultor del PNUD.

Entre las bondades del protocolo de Nagoya, se encuentran el establecimiento de certificado internacional de cumplimiento al:

  1. Reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas.
  2. Consentimiento fundamentado previo por parte de los pueblos originarios.
  3. Los investigadores son los que pondrán el valor de los recursos genéticos y tienen la oportunidad de canalizar el reparto de beneficios.
  4. Generar oportunidades en el área de investigación y desarrollo.

Por su parte, el director general de la Oficina de Integración y Asuntos Internacionales del Minec, Miguel Serrano,  explicó que Venezuela forma parte del Protocolo de Nagoya desde 2018 “estamos afinando todos los detalles para ponernos en el contexto internacional sobre la permisología y seguimiento que se debe hacer con nuestro recurso genético en el ámbito internacional. De allí que desde el Ministerio de Ecosocialismo venimos implementando mecanismos nacionales para que los investigadores, tanto nacionales como internacionales, soliciten el permiso relacionado con esta materia”.

Fuente: Mincyt

VTV/EL/CP/FB