Continúan jornadas de protesta de los Chalecos Amarillos en Francia

Los Chalecos Amarillos continuaron este sábado sus protestas contra las políticas liberales impartidas por el presidente de Francia, Emmnauel Macron, mientras en Montceau-les-Mines, en la región occidental de Borgoña, en el distrito de Chalon-sur-Saône, realizaron su «Asamblea de Asambleas».

El encuentro busca nuevas estrategias para proseguir el movimiento luego de cumplir este sábado 33 semanas de salir a las calles; los representantes de varias regiones del país celebraron su tercera asamblea con el objetivo de revitalizar las protestas sociales y discutir el futuro del movimiento social.

Telesur a través de su portal web informó que para este fin de semana la procesión parisina marchó desde la puerta de Clichy hasta la puerta de Pantin a través de Barbès y se registraron percances con la policía que lanzó gases lacrimógenos contra los manifestantes.

Miles de chalecos amarillos desafiaron la intensa ola de calor que se registra en Francia, en el marco de la temporada de altas temperaturas que afecta a Europa, en particular en la ciudad capital, París, y la presencia de la policía.

También se registraron movilizaciones en Burdeos, Toulouse, y Montpellier, ciudades donde acudieron cientos de personas; además, durante el fin de semana, en Montceau-les-Mines, se encontraron unos 600 «chalecos amarillos» de toda Francia para su tercera «Asamblea de Asambleas», que debía abordar el seguimiento que se le dará al movimiento.

Ante el declive de las movilizaciones, atribuidas en parte a la represión policial, los líderes de chalecos amarillos esperan dar nueva vida al movimiento “la gente está esperando más», dice Sylvia Fischbach, de 35 años, una cajera administrativa en Forbach, Mosell, reportó el diario LeMonde.

El sábado pasado fueron 11 mil 800 participantes en toda Francia, según cifras del Ministerio del Interior, 25 mil 553 según el «Número Amarillo»; por lo que para reactivar el movimiento, varias figuras de chalecos amarillos anunciaron la semana pasada la creación de una «base común, un cuerpo poderoso de protesta colectiva, para defender los intereses de los ciudadanos y la propiedad común de todos ( bienes públicos, servicios públicos y medio ambiente).

También elaboraron un programa de su movilización hasta el 17 de noviembre de 2019, un año después del nacimiento del movimiento.