Primera observación en el Colisionador de Hadrones del «cono muerto»

“Ha sido un gran reto observar directamente el efecto dead cone (cono muerto)”, afirmó el portavoz de ALICE, Luciano Musa, “utilizando datos registrados durante tres años de colisiones protón-protón en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) y con sofisticadas técnicas de análisis de datos, hemos podido finalmente descubrirlo”.

Entre las partículas elementales, los quarks y los gluones, también llamados colectivamente «partones», se producen en colisiones de partículas como las que tienen lugar en el interior del LHC del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), cerca de la ciudad Suiza de Ginebra.

Después de su creación, los partones sufren una cascada de eventos llamada «cascada de partones», a través de la cual pierden energía emitiendo radiación en forma de gluones, los cuales también emiten gluones posteriormente.

El patrón de radiación de esta cascada depende de la masa del partón emisor de gluones y muestra una región, alrededor de la dirección de vuelo del partón, donde los gluones no pueden ser emitidos. A esta zona se la conoce como dead cone, el cono muerto en español.

El efecto cono muerto fue predicho hace 30 años a partir de los primeros principios de la teoría de la fuerza fuerte y es frecuente su observación indirecta en los colisionadores de partículas. Sin embargo, su observación directa a partir del patrón de radiación que produce la cascada de partones supone un gran reto para la comunidad investigadora.

VTV/CC/JMP

Fuente: SINC