Plan Caos | Guerra híbrida que busca el colapso de Venezuela

Los actuales sucesos de violencia generados en  la Cota 905 por el grupo delincuencial comandado por Carlos Luis Revette, alias «El Koki», no deben ser tomados solo como un enfrentamiento entre bandas delictivas y organismos de seguridad ciudadana; detrás de este hecho existe un plan desestabilizador que buscar robar la paz de la República e incentivar la intervención del país por fuerzas extrajeras.

Es importante ir tres meses atrás, específicamente en abril de este año, cuando el prófugo de la justicia, y actual Coordinador especial de Seguridad e Inteligencia de Venezuela ante Estados Unidos, nombrado por “el autoproclamado” Juan Guaidó, Iván Simonovis, confesó que los hechos de violencia perpetrados en el país, específicamente en Apure, y los que ocurrieron en esa oportunidad en la Cota 905, obedecen a un plan que es crear el “Caos”.

“Hay un denominador común entre los eventos de Apure de hace un mes y los eventos ocurridos hoy en la Cota 905, o los que han sucedido en la 905; el denominador común se llama caos, nada de esto es casual, todo obedece a un plan bien estructurado desde hace años que cuenta con un apoyo multipolar “, dijo Simonovis.

 

Aunque han querido tergiversar la verdad acusando al Gobierno Nacional de ser el promotor de “crear bandas en defensa de la Revolución”, las costuras están expuestas y sus planes desestabilizadores quedan a la vista.

Los planes de la extrema derecha de Venezuela, financiada y al servicio de los intereses del imperialismo, tienen como fin promover el caos nacional que abra el camino a una intervención que desemboque en la toma del poder y con eso apoderarse de los recursos existentes del país, sin importar los costos ni las consecuencias que puedan acarrear para los venezolanos.

“El cáncer de la desestabilización seguirá avanzando en Latinoamérica si no se crea una coalición regional capaz de contrarrestar el avance de este movimiento y de esta forma poder devolverle la tranquilidad a los ciudadanos y la paz a la región”, continuó argumentando el prófugo Simonovis.

El accionar de la extrema derecha venezolana se realiza mediante los brazos de ejecución de países satélites al servicio de EE.UU. que agilizan el trabajo de sus políticas intervencionistas, como es el caso del Gobierno de Colombia, quien no solo ofrece su territorio para la instalación de bases militares estadounidenses, sino que además, en alianza con el narcotráfico y el paramilitarismo, entrena células mercenarias-terroristas para intentar incursionar en el territorio venezolano, tal como ha quedado demostrado en operaciones desarticuladas por el Gobierno y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

 

En Venezuela, algunos “partidos políticos de oposición”  han desviado su intención política democrática y se han perfilado como verdaderos grupos terroristas, promotores de violencia y de constantes ataques a la institucionalidad y al orden de la República.

Estamos hablando de grupos como Voluntad Popular y Primero Justicia, quienes ya, sin ningún tipo de pudor, han mostrado al mundo sus vínculos con grupos paramilitares como los Rastrojos, o con bandas delictivas como las que están presentes en  la Cota 905, entre otros sectores; grupos delictivos que sostienen estrecho vínculos con la oposición no democráctica, que reciben financiamiento, entrenamiento y a quienes se les ordena amedrentar a la población civil y promover una agenda que sustente matrices mediáticas en contra del país.

 

Juan Guaidó junto a Los Rastrojos

 

Financiamiento a la violencia 

Los recursos que hay detrás de todo este accionar son impresionantes, se habla de una multinacional que promueve todo un conjunto de elementos para atacar al territorio venezolano, así como el ataque en Apure, a la economía, con las medidas coercitivas unilaterales y el bloqueo financiero; en lo mediático con Fake News; en lo militar con el financiamiento de células terroristas y bandas criminales. Un ejemplo de ello es Silvercorp USA.

Todos estos elementos tienen el mismo denominador, “Plan Caos”, para acabar con la paz y tranquilidad de la República y justificar la incursión de fuerzas extranjeras a nuestro territorio.

Ante este escenario, el Estado venezolano en unión Cívico-Militar-Policial, activa planes para garantizar la premisa constitucional de llevar paz y seguridad a todos los venezolanos, fortaleciendo el Apresto Operacional para hacer frente a hechos desestabilizadores que atentan contra el territorio, las instituciones y la estabilidad del pueblo. 

 

Contra reloj

La extrema derecha venezolana se esfuerza constantemente por mostrar al mundo una Venezuela en caos, hambre, estallido social, quiebre del Sistema de Salud, ingobernabilidad, Estado fallido; sus intereses no son nacionales, sino que responden a intereses transnacionales, a razones que nada tienen que ver con la integridad del territorio nacional con la estabilidad del pueblo.

Estas acciones entreguista ya tienen fecha de vencimiento, debido a que los planes golpistas, y las olas de violencia no han tenido el éxito requerido por el amo imperial, el cual, es el derrocamiento o magnicidio del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro.

En mayo, los medios controlados por la derecha internacional y las cuentas en redes bajo dominio de organismos de espionaje e inteligencia norteamericana, ya habían lanzado a la opinión pública una curiosa noticia:

El supuesto “embajador estadounidense en Venezuela”, autoimpuesto desde EE.UU., pero quien despacha desde Colombia, James Story, había dado un ultimátum a los partidos venezolanos del G-4 para que el autoproclamado “mandatario interino” Juan Guaidó, cumpliera la parte del acuerdo de derrocar al Gobierno legítimo del presidente venezolano, Nicolás Maduro Moros.

Estar contra reloj ha despertado el nerviosismo en este grupo opositor, el cual no han tenido pudor para desplegarse en tareas de financiamiento y contratación de grupos delictivos para sembrar zozobra y alcanzar el objetivo de su empleador imperial.

Resiliencia

La unión Cívico-Militar-Policial y  la inteligencia popular han sido claves para que estos  planes no tengan el éxito esperado, lo que ha ocasionado que los títeres de la extrema derecha, luego de haber abandonado la ruta democrática y haberse sumergido en un espiral de derrotas, estén recibiendo presiones de sus empleadores, los cuales les han colocado tiempo al apoyo del autoproclamado Juan Guaidó.

Los recientes hechos ocurridos en el territorio nacional, específicamente en la Cota 905, no son indiferentes a la oposición; los líderes de las bandas terroristas que operan en estos sectores son claramente militantes de Voluntad Popular o de Primero Justicia, por lo que buscan exactamente los mismo intereses, desestabilizar el país, acabar con el Estado Nación, derrocar al Gobierno Revolucionario y darle a EE.UU. la potestad absoluta sobre nuestro territorio.

La violencia como Arma Política 

 

“Todo esto forma parte de un plan que no se trata de causalidades, el que se este usando a la delincuencia es sinónimo que las otras cosas le han fallado”

Analista Político – Erick Rodríguez

Los sectores extremistas y neocoloniales que hacen vida dentro y fuera del país, saben que la promoción de las medidas coercitivas unilaterales y el bloqueo de recursos a Venezuela, los va a ir aislando del curso natural de la vida política y social venezolana. Si a las presiones externas le sumamos la condición actual de este sector opositor, tendremos como resultado un alto grado de desespero que los lleva a buscar una  intervención por parte de los Estados Unidos.

El pueblo y la FANB los han derrotado en cada intento que hacen; los venezolanos somos amantes de la paz, de la armonía, de la hermandad, y ese espíritu le ha permitido derrotar más de un intento de incursión de paramilitares, de mercenarios. Ante este escenario a la oposición solo le queda recurrir a la delincuencia como brazo armado.

“Plan de Salvación Nacional” – A confesión de parte…

El Plan de Salvación Nacional anunciado recientemente por el empleado del imperio, Juan Guaidó, no puede verse como un hecho aislado. Los hechos ocurridos en La Vega, en la Cota 905, con bandas delictivas como las del Koki o el Loco Leo, entre otras, se desprenden de este acuerdo.

Todo un plan para “conmocionar” la vida de los caraqueños, un plan para acabar con la tranquilidad, con el buen humor, todo esto con la intención de alentar la acumulación de estrés, miedo, negatividad, procurando con esto un estallido social, un quiebre de la estabilidad emocional, un quiebre de la constitucionalidad.

 

 

La oposición extremista está buscando agotar los mecanismos de defensa del venezolano, está procurando crear en la  opinión pública la idea de un Estado forajido, de un Estado ausente, que permita, por parte de la población, la aceptación de una intervención extrajera.

En Venezuela existen 5 Poderes legalmente constituidos, un Estado de derecho y justicia, un Gobierno Constitucional elegido por el pueblo, un Presidente que con la Constitución en mano y respetando los derechos humanos da respuestas efectivas ante cada ataque al que es sometido.

Hay hechos que parecieran estar desligados uno de otros, pero al final terminan siendo hipervinculados a una misma iniciativa, desestabilizar países democráticos, Gobiernos y pueblos que están determinados a ser libres, a ser soberanos e independientes.

Recientemente, fue asesinado el Presidente de Haití, un dantesco suceso que se relaciona a grupos mercenarios entrenados en Colombia, contratados por la Empresa CTU, la cual está en manos de un amigo y socio de Juan Guaidó y Leopoldo López. Vemos una vez más, cómo los hilos se mueven para accionar las marionetas que sirven a los intereses de los Estados Unidos y sus políticas.

 

 

Venezuela también es blanco de estos ataques; en Colombia se siguen entrenado mercenarios para atacar a nuestro pueblo, para intentar caotizar a la República.

“En Colombia gobierna una mafia narco-terrorista, exportan cocaína, amenazan las fronteras con Venezuela porque quieren pasar la droga por el territorio venezolano y ahora son, además, una máquina de exportación de mercenarios y asesinos al mundo”, así lo ha denunciado el propio Mandatario venezolano.

 

 

La sincronización que hay entre eventos externos y los acontecidos dentro de nuestras fronteras, son evidencia de una planificación creada para generar un colapso, es todo un proceso para hostigar al venezolano, para saturar al país y llevarlo a un estado que sea ideal para, desde las bases, explosionar todo los aspectos que nos convierten en nación, en República.

Afortunadamente el venezolano está lleno de capacidades éticas, de una conciencia y una moral en alto, que refleja la heroicidad histórica, el espíritu de nuestros libertadores, que hace que se aglomere un sentir colectivo, en unión Cívico-Militar-Policial que desmonta cada incursión armada, cada sabotaje a los servicios, cada intento de desestabilización, que ejecuten elementos nacionales o internaciones, bajo el argumento de un mantra, una guerra híbrida, un acuerdo de salvación, o en fin bajo el Plan del Caos.

/maye