Hace 121 años nació Pío Tamayo: faro del Socialismo Bolivariano

Hace 121 años nació José Pío Tamayo “un faro que nos guía en la construcción del Socialismo Bolivariano del Siglo XXI”, afirmó el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, a propósito de conmemorarse este 4 de marzo el natalicio del líder revolucionario.

El Jefe de Estado, a través de su cuenta oficial en Twitter @NicolasMaduro exaltó este lunes la lucha de este poeta, periodista e intelectual venezolano, nacido el 4 de marzo de 1898 en El Tocuyo, estado Lara.

Tamayo, integrante de la generación del 28 que luchó contra la dictadura gomecista, es considerado como el precursor del movimiento marxista en Venezuela.

También fue fundador del Partido Comunista de Cuba. 

En febrero de 1928 la dictadura gomecista lo encarceló después que recitó en el Teatro Municipal de Caracas su poema Homenaje y demanda del Indio, en la cual instaba a la Reina de los Estudiantes Beatriz I que invocara la Libertad, pieza interpretada por Juan Vicente Gómez como sediciosa y comunista.

La policía política lo llevó a la Rotunda en Caracas y luego al castillo Libertador de Puerto Cabello, donde pasó siete años en un calabozo que estaba por debajo del nivel del mar, durante la dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935), hasta que la tuberculosis acabó con la poca vida que le quedaba.

Su cuerpo se entregó a sus familiares luego de que los médicos le aseguraron a Gómez que estaba ya materialmente muerto.

Sin embargo, sobrevivió diez meses desde diciembre de 1934 hasta el 05 de octubre de 1935, cuando murió a los 37 años de edad, en El Tocuyo estado Lara. 

En homenaje a Pío Tamayo Venezolana de Televisión te trae un extracto del poema Homenaje y Demanda del Indio:

“…Pero no, Majestad que he llegado hasta hoy,

y el nombre de esa novia se me parece a vos!

Se llama LIBERTAD!

Decidle a vuestros súbditos

-tan jóvenes que aún no pueden conocerla-

que salgan a buscarla, que la miren en vos,

¡Vos, sonriente promesa de escondidos anhelos!

Vuestra justicia ordene,

Y yo enhiesto otra vez,

-alegre el junco en silbo de indígena romero-

armado de esperanzas como la antigua raza,

proseguiré en marcha,

pues con vos, Reina nuestra,

juvenil, en su trono, ¡se instala el porvenir!.”