Ola de indignación crece en Haití con el alza de los combustibles

Un aumento de hasta el 115% de los precios del combustible, luego del retiro de los subsidios gubernamentales, ha generado una ola de indignación en Haití, además de esporádicos movimientos de protesta.
 
«Nosotros seguiremos en las calles hasta que el Gobierno retire la medida. No podemos pagar esos precios por el combustible y el Gobierno no ofrece nada, ¿para qué quiere ahorrar con el combustible?», dijo a Sputnik el ciudadano Patrick Joseph, durante la manifestación del 13 de diciembre en esta capital.
Decenas de personas se movilizan desde el 10 de diciembre en la principal ciudad del país y otras urbes, bloquearon carreteras y protestaron contra el alza, una medida aplazada desde la administración del asesinado presidente Jovenel Moise (2017-2021), y que en 2018 provocó una insurrección popular.
 
«Vamos a seguir en las calles y paralizar la ciudad si es necesario. El Gobierno tiene que entender que esos precios nos empobrecen más. El primer ministro (Ariel Henry) subió el combustible sin pensar en los pobres», dijo a Sputnik, Louis, mientras servía de barricada humana para impedir el paso en Musseau, zona cercana a la residencia de Henry, reseña Sputnik.

Justificación gubernamental

Las autoridades justificaron la decisión argumentando que las subvenciones inciden de manera negativa en el desarrollo económico del país, pues el Estado tuvo que destinar 150.000 millones de gourdes (unos 1.500 millones de dólares) de 2010 a 2020 en el subsidio.
 
«Nunca hemos podido ejecutar el presupuesto de inversión, el crecimiento previsto y buscado se ha quedado en el papel. Por lo tanto, es difícil reducir la pobreza y la desigualdad en el país», señaló al diario Le Nouvelliste el ministro de Economía y Finanzas, Patrick Boisvert.
El fin de los subsidios se hizo efectivo el 10 de diciembre y desde la gasolina tiene un aumento de 49 gourdes (0,49 dólares) para un costo total de 250 gourdes (2,47 dólares), mientras el diésel pasa de 169 gourdes (1,67 dólares) a 353 gourdes (3,49 dólares), y el keroseno a 352 gourdes (3,48 dólares), según confirmó Boisvert.
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