Magnicidio con mercenarios | Modus Operandi perpetrado en Haití se intentó en Operación Gedeón contra Venezuela

Tras el asesinato del presidente de Haití, Jovenal Moise, ocurrido este miércoles 7 de julio, las autoridades de ese país informaron la detención y abatimiento de varios mercenarios extranjeros y ciudadanos haitianos en la operación magnicida, revelando con especial énfasis la detención de dos estadounidenses, uno de ellos identificado como James Solages, y la participación de hasta 26 sicarios colombianos, según confirmaron agencias de inteligencia haitianas.

En el mensaje transmitido este jueves en cadena nacional, en donde se actualizó el reporte del día anterior, el Gobierno interino de Haití detalló que la Policía capturó a un grupo de hombres que asesinó a Moise, abatió a siete cómplices en un enfrentamiento y continúa en la búsqueda de los autores intelectuales del magnicidio.

Por su parte, el ministro de Defensa de Colombia, Diego Molano, confirmó que los colombianos capturados “eran miembros retirados del Ejército”.

En lo que respecta a uno de los estadounidenses, James Solages, quien cuenta con doble nacionalidad (haitiana), era el comandante de los guardaespaldas de la embajada de Canadá en Haití, según trascendió en un resumen de su actividad profesional.

Según anunció el premier interino de Haití, Claude Joseph, el Presidente fue asesinado el miércoles a tiros por un grupo de individuos que “hablaban en español e inglés”, e irrumpieron en la residencia privada del Mandatario en Puerto Príncipe (capital).

Horas después, el periódico estadounidense The Miami Herald, publicó un video del ataque, en el que los hombres armados que asesinaron al Mandatario haitiano se identificaron como agentes de la Administración del Control de Drogas de EE.UU. (DEA, por sus siglas en inglés).

El diario explicó que, en los videos tomados por personas cerca de la casa del Presidente, se puede escuchar a alguien con acento estadounidense gritando en inglés por un altavoz: “¡Operación de la DEA! ¡Retírense todos! ¡Operación de la DEA! ¡Retrocedan, retírense todos!”.

La versión fue confirmada por el juez Carl Henri Destin, quien ratificó que varios empleados de la residencia presidencial, relataron que los atacantes entraron gritando “Operación DEA”, aunque el Gobierno de Estados Unidos negó que su agencia antidroga estuviera relacionada con el crimen, reseñó la agencia Sputnik.

Mercenarios colombianos

Este jueves, reportes de inteligencia obtenidos y publicados por un medio de República Dominicana (nación que comparte con Haití el territorio de la Isla), señalan que fueron al menos una treintena de mercenarios los que actuaron en el magnicidio: 2 haitianos, 2 (o más) norteamericanos, 2 serbios y más de 25 colombianos. (17 han sido capturados, 6 dados de baja y resto sigue huyendo).

Ante esta situación, el Ministerio de Defensa, el Departamento Nacional de Investigaciones (DNI) y la Dirección General de Migración de Haití, enviaron una comunicación de máxima alerta a todos los responsables de estos organismos en aeropuertos, puertos y puntos fronterizos para la captura de los prófugos, que son de origen colombiano, publicó el medio digital dominicano en su plataforma en inglés:

“We alert all those in charge of the State security agencies, the Armed Forces and heads of Migration services at airports, ports and border areas so that they may proceed to prevent any Colombian citizen from leaving the country,” says the communication.

(Alertamos a todos los responsables de los organismos de seguridad del Estado, las Fuerzas Armadas y los Jefes de los Servicios Migratorios en aeropuertos, puertos y zonas fronterizas para que procedan a evitar que cualquier ciudadano colombiano salga del país”, señala la comunicación”.

Operación Gedeón contra Venezuela

La situación magnicida generada en Haití, es similar en muchos aspectos a la registrada contra Venezuela en la fracasada Operación Gedeón, que resultó en la insólita “contratación” de mercenarios colombianos y marines estadounidenses, mediante un documento firmado por el jefe de los Mercenarios, el exboína verde de EE.UU. Jordan Guodreau y el autoproclamado venezolano Juan Guaidó.

Ambos acordaron invadir a la nación Bolivariana y asesinar al presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros, así como a otras figuras relevantes del Estado venezolano, tras un pago millonario en dólares y otras prebendas, mediante el entrenamiento en Colombia avalado por el Gobierno de Iván Duque y mafias del narcotráfico colombiano. En territorio colombiano cerca de la frontera con Venezuela, dieron protección, logística y facilidades para la agresión armada, registrada en mayo de 2020 en las costas de Macuto, donde los mercenarios fueron capturados en acción cívico-militar por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y el pueblo armado en la Milicia Bolivariana.

Dos de estos mercenarios capturados en las costas venezolanas, exboínas verdes estadounidenses, confesaron su participación y revelaron que, efectivamente, venían a Venezuela a asesinar al Mandatario Nacional y otros dirigentes del Estado, ocupar al país y manejar sus instituciones.

CONOZCA MÁS: Segundo mercenario gringo afirma que incursión terrorista buscaba asesinar al presidente Maduro (+VIDEOS) (vtv.gob.ve)

En unión perfecta cívico-miilitar-policial el pueblo venció hace 1 año el intento de invasión terrorista por las costas del estado La Guaira

Las acciones judiciales emprendidas por el Estado Venezolano para sancionar el terrorismo y los intentos de ocupación mercenaria, lograron 114 órdenes de aprehensión y 33 órdenes de allanamiento contra los implicados.

La Fiscalía General de Venezuela imputó a un total de 85 personas, de ellos 54 admitieron los hechos ante los contundentes elementos de convicción presentados por el Ministerio Público. Todos fueron condenados en la audiencia preliminar, a penas que oscilan entre los 12 y 24 años de prisión.

El Gobierno venezolano había alertado sobre estos planes terroristas de mercenarios, gracias a labores previas de inteligencia, con nombres, apellidos, la identificación del desertor Clíver Alcalá, como jefe de la fracasada misión paramilitar quien luego se entregó a la DEA quien le dio refugio en EE.UU.

Incluso se dieron coordenadas de los campamentos y zonas en Colombia donde se entrenaban los grupos magnicidas.

Todos los elementos los dimos, pero la operación de ataque contra Venezuela se mantuvo por orden de la Casa Blanca, de Donald Trump y por orden de Iván Duque”, acusó el presidente Nicolás Maduro, al cumplirse un año de la fracasada invasión magnicida. Precisó además que esta operación terrorista era tan solo “ uno de los varios casos que hemos denunciado”.

En marzo de 2020, el entonces vicepresidente sectorial de Comunicación, Cultura y Turismo, Jorge Rodríguez, había denunciado el constante apoyo del Gobierno de Colombia a los planes conspirativos contra el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, sin embargo el vecino país no se pronunció al respecto.

CONOZCA MÁS: Guaidó se apoyó en alianza del narcotráfico “Los Pachenca” – “Doble Rueda” – DEA para logística mercenaria que pretendía atentar contra Venezuela (vtv.gob.ve)

Muchos meses después, las autoridades en Bogotá y Barranquilla deciden capturar a los ciudadanos Rayder Alexander Russo Márquez, Juvenal Sequea Torres y Juven José Sequea Torres; tres de ellos ligados a la Operación Gedeón en Venezuela.

Seis meses más tarde fue detenida en Bogotá Yacsy Alejandra Álvarez Mirabal, junto con otras tres personas, por su implicación en la denominada Operación Gedeón.

En entrevista concedida a un medio colombiano, Álvarez Mirabal señaló que siempre mantuvo contacto con las autoridades colombianas. «La Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) tenía claro la Operación Gedeón, sabían todo» reveló.

Ya es un escándalo en la opinión pública colombiana –dijo el presidente Maduro– notorio, comunicacional, de cómo participó la Dirección Nacional de Inteligencia del Gobierno colombiano prestándole el apoyo físico, logístico, territorial, de inteligencia para que ellos vinieran a invadir a Venezuela”.

Combatir la acción paramilitar y mercenaria desde Colombia

En 2021, las mafias paramilitarizadas bajo protección de las autoridades de Colombia, perpetraron acciones terroristas en la frontera con Apure.

Ante la amenaza que persiste, el Presidente venezolano ha dado la instrucción a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y al pueblo de Venezuela de estar alertas y combatir la presencia de cualquier grupo armado en territorio venezolano.

 “La principal amenaza contra la estabilidad, la paz, la tranquilidad, la felicidad del pueblo de Venezuela viene de Colombia, de la oligarquía colombiana, del Estado para-narco-militar de Colombia”.

Sobre este tema, William Serafino, investigador y Analista Político, en entrevista telefónica con VTV, expuso su visión sobre estas semejanzas entre ambos acontecimientos, señalando que existe una comparación o similitud que converge en la contratación de mercenarios para derrocar Gobiernos o perpetrar magnicidios, desde Colombia y con el aval de ese gobierno instalado en la Casa de Nariño.

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