La masacre de las y los inocentes 2.0

Por: Liliane Blaser Aza / Documentalista y Docente (**)

Cuentan que cerca del año cero, un traidor a su gente propició una masacre de niños para evitar que años después, uno de ellos le quitara el poder que ostentaba prestado. Hay un sabor a contemporaneidad.

Amén de sus crímenes, la entidad sionista ha violado desde su existencia la legalidad internacional y la institucionalidad que la hizo posible, fácticamente, en un error y horror histórico logrado por presiones económicas, políticas e ideológicas en una ONU naciente, con apenas 56 países miembros.

La ONU otorgaba (con el derecho que no tenía) una extensión mayor y mejor al sionismo, cuyos representados eran minoría a pesar de las migraciones al territorio palestino desde principios del siglo XX.

El ente sionista se propone con la expansión de asentamientos “enterrar la idea de un estado palestino” (Smotrich, Ministro de Finanzas de Netanyahu). El exterminio también ayuda.

Según Francesca Albanese (Relatora de la ONU) se ha asesinado en estos dos años (sumados a tantos anteriores) a más de 780 mil palestinos y palestinas. Con un enorme porcentaje de niños y niñas. ¿A quién se le pedirá cuenta? ¿Será posible hacerlo? ¿El sionismo se hace pasar por víctima mientras asesina impunemente y con prisa y con saña, limpiando el “terreno” de Gaza para la construcción de un lucrativo centro turístico? (a confesión de Trump, relevo de comentarios)

Trump, quien tuteló, armó y facilitó el genocidio, dice haber propuesto un “buen plan de paz”, que no llegó ni a cese al fuego. Quedaría a cargo de tutelar esta perversa inversión, con 10 mil millones de dólares de beneficio a contratistas sin alma, los que siempre recogen los planes de reconstrucción en las guerras. Pero esos son sus planes.

Millones de seres humanos en el mundo protestan el persistente genocidio. Sus gobiernos en Europa y EE. UU., responden en el peor de los casos con represión y persecución y, en el “mejor”, con la tibia propuesta de “dos Estados” imposible, inviable, por la ocupación indetenible de tierras y (redundancia) el impulso expan/sionista del Gobierno criminal sionista, cubriría pronto, muy previsiblemente, de muerte y destrucción al improbable Estado Palestino.

La historia lo ha dicho. No vale caer por inocentes

Trump, quería un nobel con su “plan de paz” inadmisible, tramposo. Otra lo obtuvo, solidarizándose con esa masacre y demandando otra. Otras y otros millones queremos una Palestina libre y soberana.

Que 2026 sea año de acciones contundentes, no para frenar, ralentizar la masacre, sino para acabar con este coloniaje, opresión, genocidio, etnocidio, ecocidio, humanicidio. Toca corregir un error histórico y como dice el rabino Israel Weiss: “desmantelar el estado de Israel, y ver nacer una Palestina democrática y soberana” donde convivan religiones y cultos, etnias autóctonas palestinas y también descendientes de la Europa varias veces culpable de todo esto.

Sería una forma de pagar parte de la deuda histórica de Occidente. No nos hacemos ilusiones. Pero luchar es aún más importante, sin ilusiones. Los niños masacrados de la tradición cristiana y los niños y niñas de hoy, tienen al menos dos mil años esperando justicia.

Liliane Blaser Aza / lilianeblaser2024@gmail.com/ (**) Columna llevada por: Ana Maneiro Brumlick, Isaliv Matheus Spinola, Liliane Blaser Aza, Maria Centeno Gómez. Caracas / Publicado por CO

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