¿Por qué es tan difícil generar el pensamiento crítico en el mundo moderno?

Ante los prejuicios que rondan al mundo moderno, sobre los estragos de la globalización y el capitalismo, que muestran el fracaso del modelo económico y político globalizado, el ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información, Freddy Ñáñez, trajo este importante tema a su podcast Lucha Almada, en el que se cuestiona el ¿Por qué es tan difícil generar el pensamiento crítico?

En el capítulo número siete, dedicado al maestro Enrique Dussel, filósofo que dejó un gran legado en Latinoamérica y el mundo, participaron el poeta y ensayista, Ramón Torres Galarza, y el sociólogo portugués, Boaventura de Sousa Santos, quienes abordaron puntos claves para entender la teoría del pensamiento y desmontar el fenómeno de la globalización.

El sociólogo portugués, Boaventuna De Sousa Santos, considera que el pensamiento crítico es difícil de generarse por falta de formación en la teoría crítica, y considera que “no estamos preparados adecuadamente, para el tiempo que vivimos”, en referencia a los hombres y mujeres de izquierda, y que, a su juicio, “se formaron con una perspectiva eurocéntrica”, y a raíz de ello “les tocó desaprender todo lo que sabían para volver a reaprender”.

Refiere que existe deficiencias en esta corriente crítica, y por ende, “estamos en esa situación, básicamente porque nuestra crítica incidió en los modos de producción económica, basados en el capitalismo, el colonialismo, el patriarcado, como las tres grandes figuras de dominación moderna y que, de alguna manera, creímos que traían progreso social cuando en realidad no es así”.

De Sousa Santos asegura que vivimos en un mundo donde criticar es generar autocrítica. “Estamos aquí para criticar el capitalismo, pero vivimos en un mundo donde tenemos que consumir”.

Por su parte, el escritor Ramón Torres Galarza rememoró la esencia de Enrique Dussel, quien “comprendió la importancia de los elementos constituyentes de los pueblos, de las naciones y las culturas, y comenzó a plantear la existencia de otro, de lo distinto, de lo ajeno, lo que significa una nueva fenomenología; por lo que, entonces, recordar a Dussel, es plantear la necesidad de una teología de la liberación”.

Para Dussel, la filosofía es pensar la realidad concreta, lo que lo lleva a afirma que al cambiar de contexto geográfico-político e histórico-social, se cambia también la temática y la forma de hacer filosofía.

Torres Galarza considera que Dussel partió en un momento donde hacía mucha falta, “porque comenzaba a profundizar la ética de la liberación y lo que significa la transmodernidad, donde legó la fiesta del ser latinoamericano, buscando nuevos horizontes epistemológicos. Venezuela buscó en palabras de El Libertador Simón Bolívar, ‘La mayor suma de felicidad posible’, quiere decir, que es un pueblo que ha hecho de la fiesta, como dice Dussel, un compromiso fundamental en sus procesos de transformación”.

En la transmodernidad, Dussel se aproximó a esta utopía de la comunidad contrahegemónica, que sin duda constituye la característica del ser latinoamericano.

“Producir el pensamiento crítico, en un momento donde el ser humano, convive entre la utopía y distopía es, absolutamente, complejo y difícil, porque aún estamos en un momento de tránsito y complejidad que no admite simplificación alguna”, aseveró en relación a la construcción de la nueva conciencia de los razonamientos.

“Son los pueblos que, a través de sus luchas en contra del neoliberalismo, han generado mediante las artes y las culturas, como elemento más simbólico que político, parte de la transición que obligan a quienes ejercemos y valoramos el pensamiento a tener una lectura de la realidad de los nuevos sujetos de la historia”, manifestó Ramón Torres Galarza.

Finalmente, considera que en este momento de la historia se debe crear una nueva subjetividad con hombres y mujeres humanizados y estén liberados de dogmas hegemónicos del neocolonialismo, para la construcción de comunidades autónomas.

VTV/DB/FB