Descubren una nueva especie de dinosaurio que pesaba 14 toneladas

El saurópodo titanosaurio ‘Abditosaurus kuehnei’ medía 18 metros y pesaba 14 toneladas. Se trataría del mayor animal de lo que hoy sería la península ibérica durante el Cretácico Superior. Un animal pariente de los titanosaurios de Sudamérica y África.
 
Walter Kühne aterrizó en España en los años cincuenta. El paleontólogo alemán era conocido por sus conocimientos sobre las especies de mamíferos que habitaron el Mesozoico, la edad de los grandes reptiles. Solicitó al Instituto Lucas Mallada de Madrid realizar prospecciones en la zona pirenaica. El centro le dio luz verde y entre el 28 de agosto y el 9 de octubre el científico pudo investigar en la comarca de Pallars Jussà (Lleida). Su trabajo resultó fructífero. Los huesos empezaron a brotar en las laderas pedregosas de la Conca Dellà. Un dinosaurio surgía en la era del hombre. En concreto, un titanosaurio, reseña el portal web de Sputnik.
 
El alemán envió los restos hallados al Instituto Lucas Mallada, pero nadie continuó con su labor. En 1986 se extrajeron algunas piezas del yacimiento denominado Orcau-1 hasta que una gran tormenta obligó a cancelar la excavación. Tuvieron que pasar 26 años para que los investigadores volvieran al lugar. En 2012, personal del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP), el Museo de la Conca Dellà (MCD) y la Universidad de Zaragoza reanudó los trabajos en el enclave de forma sistemática.
 
A base de pico, pincel y paciencia, los paleontólogos desenterraron al ser milenario. Dos años tardaron en separar de la pared pétrea los elementos óseos que formaban el animal.
 
«Cuando encuentras los restos, estos suelen estar muy delicados, por lo que hay que destaparlos y consolidarlos con unos productos químicos que les den solidez», destaca el investigador del ICP y líder del proyecto, Bernat Vila, a Sputnik Mundo. Especialmente complicado fue extraer un fragmento semiarticulado del cuello formado por 12 vértebras cervicales. Una pieza de cinco metros de longitud y dos toneladas. «Fue una obra de ingeniería», admite el experto.
 
Entre las distintas campañas realizadas en Orcau-1 se recuperaron 53 restos del esqueleto del animal, de 70,5 millones de años de antigüedad. Además de la fracción de cuello semiarticulado, se descubrieron costillas torácicas, vértebras versales y huesos de las extremidades y las cinturas pélvicas y escapulares. «Es la primera vez que se describe un titanosaurio con un esqueleto semiarticulado en Europa», indica Vila. «Pocas veces tenemos la suerte de encontrar especímenes tan completos», explica Àngel Galobart, investigador del ICP y director del Museo de la Conca Dellà, ubicado en Isona.
 
Los vestigios fueron transportados al laboratorio, donde los técnicos los consolidaron y limpiaron. Después los investigadores examinaron y midieron los restos óseos. Incluso, los compararon con las otras especies de titanosaurio del Cretácico Superior. El estudio demostró que se trataba de un nuevo linaje. GG/JML