Caso Bocaranda podría desentramar red de agentes-periodistas en contra de intereses nacionales

Maniobras del comunicador social Nelson Bocaranda revelan los oscuros intereses que podrían desentramar una red de agentes-periodistas que atentan contra la integridad territorial del país y sus instituciones. Durante su trayectoria ha estado vinculado en varias acciones con el objetivo de proteger los intereses del imperio estadounidense y británico.

En los medios en los que ha trabajado (Unión Radio, Radio Caracas Televisión y Venevisión) se han visto reflejadas sus maniobras para llamar a la guerra contra Venezuela y contra los latinoamericanos, de acuerdo con las investigaciones realizadas.

El columnista del medio digital Runrunes, quien fue presidente de la línea venezolana Viasa, donde supuestamente estuvo involucrado en un desfalco de la línea aérea bandera nacional, hizo propaganda durante la Guerra de Las Malvinas y ha sido tildado además de ser un agente británico, ofreciendo información privilegiada de la nación que atenta contra la soberanía.

Aunque cubría su accionar bajo el telón del periodismo. Desde la óptica de este oficio olvidó el Código de Ética del Periodista venezolano, que establece en su Capítulo VI, artículo 42, que el «periodista tiene el deber insoslayable de defender la Soberanía Nacional y la integridad territorial».

También el artículo 44 del Código de Ética del Periodista venezolano que contempla que «el periodista debe rechazar presiones que puedan ejercer gobiernos y grupos económicos, políticos o de cualquier otra índole para deformar, manipular o censurar informaciones».

Las pruebas de estas prácticas de Bocaranda las tiene el Gobierno Bolivariano, las cuales fueron recopiladas por el embajador representante de la República Bolivariana de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Samuel Moncada.

«Son documentos oficiales del gobierno británico que nunca se escribieron con la intención de ser publicados. Son documentos verdaderos que mostraremos», destacó Moncada. 

Bocaranda: agente al servicio del proyecto extranjero

Moncada acusó a Bocaranda de ser un agente local al servicio del proyecto extranjero de colonización con el apoyo de un sector interno que no cree en la independencia del país.

En su cuenta de la red social Twitter @SMoncada_VEN destacó que «el agente local de gobiernos extranjeros que por decenas de años ha pretendido ser periodista sacrificando su ética e integridad, la confianza de sus lectores y la lealtad a su país se llama: Nelson Bocaranda».

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Evidencias de agentes internos 

Moncada presentó argumentos que confirman la existencia de agentes internos al servicio de gobiernos extranjeros encargados de ejecutar el plan colonialista: «Las potencias agresoras usan agentes locales que ‘se prestan’ para convencer a su propio pueblo de las bondades de servir a los gobiernos extranjeros. Agentes hay de todas las profesiones, pero una muy común por su efecto en la opinión pública es el periodismo».

Dejó claro que un periodista que se presta en secreto para servir a los intereses de un gobierno extranjero traiciona a su público, a su profesión y a su país, y si además usa su credibilidad para confundir a sus lectores y sacrificar la verdad, lo que significa que está atentando contra la nación, contra la Constitución Bolivariana de Venezuela, y contra el Código Penal que establece claramente que este tipo de prácticas son consideradas traición a la Patria. 

«Los británicos tenían un agente local a su servicio para promover sus intereses contra Argentina en las Malvinas. Ese agente por decenas de años ha pretendido ser un periodista cuando en realidad es un ‘operador de información’ de poderes extranjeros», expresó Moncada.

El diplomático venezolano señaló que Bocaranda actuó como un espía al servicio de Estados Unidos (EE.UU)., que alimentaba con “infotóxicos” a sus patrones para que fabricaran una guerra contra los venezolanos. “Esto ya es un delito claramente establecido en la ley venezolana”, dijo.

El periodista ofreció información sobre líderes guerrilleros colombianos que supuestamente visitaron Caracas para planear operaciones contra  el gobierno de Colombia en la frontera o dentro del territorio colombiano como respuesta al acuerdo de cooperación en defensa entre EE.UU.  y  Colombia, acotó.

Recordó que el 16 de noviembre de 2018, Bocaranda informó al embajador norteamericano que “Venezuela tenía solo 8 pilotos para volar los 20 aviones F16.  Este acto, sin importar la veracidad del dato, es espionaje en favor de una potencia extranjera y traición a la patria, nunca periodismo”.

Sin embargo, destacó que en 2009 el embajador de EE.UU. en Venezuela escribió a Washigton un cable confidencial en el que afirmó que Bocaranda le pasaba información en secreto sobre la capacidad operativa de la Fuerza Aérea Venezolana.

También expresó que Bocaranda infringió las leyes venezolanas y citó el artículo 128 del código penal venezolano: “Cualquiera que, de acuerdo con país o República extranjera, enemigos exteriores, grupos o asociaciones terroristas, paramilitares, insurgentes o subversivos conspire contra la integridad del territorio de la patria o contra sus instituciones republicanas, o las hostilice por cualquier medio para alguno de estos fines, será castigado con la pena de presidio de veinte a treinta años”.

Finalmente, expuso la misiva confidencial mostrada en inglés a través del portal wikileaks y en otro mensaje muestra la traducción al castellano donde el entonces embajador de EE.UU. ante Venezuela se refirió al periodista como una “fuente confiable” y pidió que su “identidad sea protegida”.

/JB