Consumir vitamina D te puede ayudar a reducir gases intestinales

Por lo general, los gases son causados por los alimentos que se consumen y en especial si se comen alimentos difíciles de digerir o si se bebe algo que el cuerpo no puede tolerar, ante esta situación, estudios revelan que la vitamina D “puede ayudar a controlar la inflamación intestinal”, revelan medios internacionales.

Los gases intestinales son el aire que salen a través del recto y también se denominan flatos o flatulencia, de acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Además, explicó en su portal web que los gases se forman normalmente en los intestinos a medida que el cuerpo digiere los alimentos y estos pueden hacer que la persona se sienta inflada y puede causar cólicos o retorcijones en el vientre.

Asimismo, hay otras causas que producen gases como la ingesta de antibióticos, síndrome del intestino irritable, incapacidad para absorber nutrientes en forma apropiada (malabsorción), incapacidad para digerir nutrientes en forma apropiada (mala digestión), tragar aire al comer, masticar goma de mascar, fumar o consumir bebidas carbonatadas.

En este sentido, el Instituto Nacional de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) reveló que el consumo de vitamina D puede ayudar a controlar la inflamación intestinal y su empleo dependerá de la edad y el sexo de cada persona:

  • Bebés hasta los 12 meses: 10 microgramos (mcg).
  • Niños de 1 a 13 años: 15 mcg.
  • Adolescentes de 14 a 18 años: 15 mcg.
  • Adultos de 19 a 70 años: 15 mcg.
  • Adultos mayores de 71 años: 20 mcg.
  • Mujeres y adolescentes embarazadas o en período de lactancia: 15 mcg.

Son muy pocos los alimentos que contienen esta vitamina en forma natural, está presente en pescados grasos, como la trucha, el salmón, el atún y la caballa, así como los aceites de hígado de pescado.

Por tal razón, la vitamina D se encuentra en suplementos de multivitaminas y multiminerales. También, se puede conseguir en forma de suplementos dietéticos que contienen solo vitamina D o vitamina D combinada con algunos otros nutrientes. Las dos formas de vitamina D disponibles en suplementos son D2 (ergocalciferol) y D3 (colecalciferol).

De todos modos, antes de consumir un alimento o suplemento, lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.

Por su parte, otras recomendaciones para evitar los gases son:

  • Eliminar ciertos alimentos. Entre los alimentos que más comúnmente causan gases se encuentran los fríjoles, guisantes, lentejas, repollo, cebollas, brócoli, coliflor, alimentos integrales, hongos, ciertas frutas y cerveza y otras bebidas con gas. Lo recomendable es quitar un alimento a la vez para ver si los gases mejoran.
  • Leer las etiquetas. Si los productos lácteos parecen ser un problema, puede que la persona tenga algún grado de intolerancia a la lactosa y por eso hay que prestar atención a lo que come y se recomienda probar las variedades bajas en lactosa o sin lactosa. Ciertos carbohidratos indigeribles que se encuentran en los alimentos sin azúcar (sorbitol, manitol y xilitol) también pueden provocar un aumento de los gases.
  • Comer menos alimentos grasos. La grasa retrasa la digestión y le da a la comida más tiempo para fermentar.
  • Reducir temporalmente el consumo de alimentos con alto contenido de fibra. La fibra tiene muchos beneficios, pero muchos alimentos con alto contenido de fibra también son grandes productores de gases. Después de quitarlas de la dieta, vuelva a añadir fibras a la dieta lentamente.

VTV/FB/EMPG