Cepal niega acreditación a enviada de Guaidó

Autoridades de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), negaron la acreditación a Guarequena Gutiérrez, quien intentó ingresar como representante legal de Venezuela a la Tercera Reunión del Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre Desarrollo Sostenible, que se realiza en Santiago de Chile desde el 24 y hasta el 26 de abril; la ciudadana se identificó como el enlace de Juan Guaidó.

Los representantes de Cepal informaron que la única delegación reconocida, es la que envío la misión diplomática del Presidente Constitucional Nicolás Maduro, “solo serán acreditados los funcionarios venezolanos, que enviaron desde la Embajada y la delegación está encabezada por el embajador Arévalo Méndez Romero”.

Los responsables de acreditar a los funcionarios diplomáticos que participan en el foro aclararon además que “como no estaba en la nota enviada por la Embajada, no se le podía acreditar”, reseña la página web del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores.

El embajador de Venezuela,  Arévalo Méndez, quien participó en la sesión inaugural del Foro, basó su intervención en el marco del debate sobre el progreso y los desafíos regionales de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, presentado por la Secretaria Ejecutiva de Cepal, Alicia Bárcena.

“Para nosotros el Plan de la Patria 2019-2025 es un mecanismo con fuerte asidero y base estructural que responde a la agenda 2030, ya que consideramos importante seguir el camino que nos imponemos tanto multilateralmente como con los objetivos planteados para cada país” expresó el embajador venezolano.

Arévalo Méndez, acreditado por Cepal para participar en la jornada, aprovechó la oportunidad para reflexionar sobre el día internacional del multilateralismo y la diplomacia de paz, condenando “el bloqueo de Estados Unidos a Cuba y Venezuela, y las constantes amenazas que están sufriendo naciones hermanas como Nicaragua y Bolivia”.

El diplomático manifestó que las medidas unilaterales afectan negativamente la democracia, la economía y el desarrollo social de los países y “tiene amplio impacto en el desarrollo sostenible de los pueblos”.