Venezuela denuncia ante la ONU asedio infringido desde 2005 propiciado por EE.UU.

El vicepresidente Sectorial del Área Económica, Tareck El Aissami, en representación de la República Bolivariana de Venezuela, denunció ante la 76ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el recurrente asedio que han infringido desde 2005 los gobiernos de Estados Unidos, la Unión Europea y países aliados.

Durante su intervención en la comunicación digital, El Aissami expresó: “Venezuela eleva su voz en la 76ª Asamblea General de la ONU y denuncia aplicación ilegal de Medidas Coercitivas Unilaterales y bloqueo financiero, por parte de Estados Unidos, la Unión Europea y sus países aliados”.

De igual forma, hizo un llamado a los países desarrollados y potencias de abandonar la visión colonialista, transitar el multilateralismo y la cooperación internacional.

Por otra parte, el Vicepresidente sectorial de economía hizo énfasis sobre un año de incendios forestales, calor histórico e inundaciones en naciones del mundo. En tal sentido, la nación Bolivariana se alínea a las políticas internacionales en esta sesión de la Asamblea General de la ONU, en la cual busca mejorar la vida en el planeta.

Referente al proceso de transición energética, El Aissami destacó que la posición del Estado venezolano que dirige el presidente de la República, Nicolás Maduro, es respaldar “la idea que los pueblos del mundo concreten políticas integrales como bandera de la causa humana, que generen un impacto colectivo de bienestar social”.

Llamó a los países que integran la ONU, a redefinir las políticas que garanticen la salud, la economía y el medio ambiente, y que permitan asegurar el patrimonio de las generaciones venideras. “Venezuela junto a naciones del continente en la 76ª Asamblea General de las Naciones Unidas, deliberan sobre 2 retos paralelos: acabar con la pandemia y redefinir una economía mundial más saludable para el planeta”.

Asimismo, El Aissami expuso la importancia de colocar en el primer orden al hombre, la mujer y la familia; políticas de transición que comprometan la seguridad energética, garantizando calidad de vida. /WIL//MT