A 191 años del asesinato de Antonio José de Sucre su legado vive en los valores de lealtad y disciplina de los pueblos de la Patria Grande

El 4 de junio de 1830 es asesinado Antonio José de Sucre, el Gran Mariscal de Ayacucho, víctima de un disparo en el pecho, en su paso por la sierra de Berruecos en Colombia,  quien vive hoy en la memoria, las acciones, los valores de lealtad y disciplina de los pueblos de la Patria Grande.

Sucre regresaba a Ecuador con el propósito de mantener la unión de la Gran Colombia, que ya se encontraba en proceso de disolución y fue víctima de una emboscada por parte de los neogranadinos, quienes le quitaron la vida cuando apenas tenía 35 años de edad.

Por ello este viernes el presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro conmemoró en sus redes sociales los 191 años del vil asesinato de Antonio José de Sucre, uno de los imprescindibles de la historia independentista de Venezuela.

Sucre nació 3 de febrero de 1795 en la ciudad de Cumaná, fue un militar, político y héroe de las guerras independentistas que bajo el mando del Libertador Simón Bolivar, barrieron al imperio español de las tierras suramericanas. 

Desde muy joven se destacó por su arrojo, valentía y amor por las causas humanas lo llevaron a unirse a las filas de una juventud rebelde que se levantaba bajo el ideal de la libertad, la solidaridad y la igualdad que había guiado la Revolución Francesa.

Tras ocupar diversos cargos dentro del Gobierno Revolucionario encabezado por el Libertador, y habiendo demostrado su lealtad y capacidad para el arte de la guerra, con tan solo 26 años, Bolívar decide entregarle la responsabilidad del Ejército del Sur, donde el genio de Sucre se desplegó, logrando impresionantes triunfos como los obtenidos en las Batalla de Junín y en Ayacucho, que sellaron la Independencia de nuestra América, refiere la historia. /JML