Caracas, 9 de agosto de 2013 (VTV).- A lo largo y ancho de la República Bolivariana de Venezuela convergen alrededor de 40 pueblos indígenas, 40 idiomas, culturas, cosmovisiones, formas de ver y entender el mundo.

El 23 de diciembre de 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas, establece el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que se celebra el 9 de agosto de cada año, durante el decenio internacional de las poblaciones indígenas del mundo 1995-2004.

La meta de ese decenio fortalece la cooperación internacional para la solución de situaciones a las que se enfrentan los pueblos originarios en el mundo y que afecta sus Derechos Humanos, medio ambiente, desarrollo, educación, salud y cultura.

Con la llegada de la Revolución las diversas culturas que conforman la venezolanidad, son reconocidas y se les otorga el justo valor que merecen estas mujeres y hombres luchadores incansables por la defensa de sus culturas, tradiciones, costumbres y cosmovisiones.

Gracias a la visión de justicia social del Comandante Supremo Hugo Chávez,  el Gobierno Bolivariano genera una política de reivindicación de los pueblos originarios venezolanos.

Se estructura un marco legal que defiende los derechos fundamentales de estas poblaciones excluidas durante siglos.

El preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, CRBV, de 1999 destaca “el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre”, estableciéndose como una república con una sociedad multiétnica y pluricultural”.

También el artículo 100 de la Carta Magna venezolana destaca que: La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo 100, introduce una redimensión del concepto de interculturalidad, “...Las culturas populares constitutivas de la venezolanidad gozan de atención especial, reconociéndose y respetándose la interculturalidad bajo el principio de igualdad de las culturas...”.

El artículo 126 establece que “los pueblos indígenas como culturas de raíces ancestrales, forman parte de la Nación, del Estado y del pueblo venezolano como único, soberano e indivisible.  De conformidad con esta Constitución tienen el deber de salvaguardar la integridad y la soberanía nacional”.

Nuestra constitución es la primera en el mundo en dedicar un capítulo entero a los derechos de los pueblos y comunidades indígenas, además de leyes orgánicas, de idiomas; toda una serie de instrumentos legales que reconocen las particularidades históricas y culturales de estas poblaciones históricamente olvidadas.

Las raíces ancestrales venezolanas gozan del reconocimiento de su organización social, política y económica, usos y costumbres, idiomas y espiritualidad, así como su hábitat y derechos originarios sobre las tierras que tradicionalmente ocupan y que son necesarias para desarrollar y garantizar sus formas de vida.

El Estado materializa su esfuerzo para la reivindicación de estas poblaciones a través de la creación de instituciones, leyes y decretos que promueven la identidad de los pueblos indígenas venezolanos.

Nuestro proyecto de nación garantiza el respeto hacia la otredad, logrando el despertar de los pueblos donde las comunidades se organizan para exigir sus derechos y luchan para que sus culturas permanezcan vivas en la riqueza de la diversidad, consolidando un modelo social más incluyente… Más humano y más justo… Posible solo en Socialismo, solo en la Revolución Bolivariana, legado del Líder Eterno Hugo Chávez, que hoy se profundiza con el Mandatario constitucional, obrero y chavista, Nicolás Maduro Moros. FIN / BF.