El presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello, destacó que donde estaba y llegaba Hugo Chávez dejaba su huella e instó al pueblo venezolano a defender cada día más la obra y el legado del líder Supremo de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez.

Asimismo, conminó a convertir cada lágrima en fortaleza. “Cada lágrima derramada por nuestro pueblo en este largo peregrinar todos estos días, tiene que obligarnos a no fallarle al Comandante (Hugo Chávez) nunca y a defender su obra y su legado”, expresó durante su uso de palabra en la ceremonia oficial en memoria al líder socialista efectuado en la Academia Militar, conocida como la casa de los sueños azules.

El homenaje se realizó instantes antes de comenzar el cortejo fúnebre que lo llevará hasta el Cuartel 4-F ubicado en la parroquia caraqueña 23 de Enero, ubicada al oeste de la capital.

El presidente de la AN resaltó que el mandatario venezolano se atrevió, cuando nadie era capaz de hacerlo, a decir: ¡Vamos al Socialismo! Por ello, sostuvo que ese mandato todo su pueblo y los dirigentes de la Revolución tienen que seguirlo.

Manifestó Cabello que no será la partida del líder suramericano la que borrará de la memoria de los venezolanos, venezolanas y los pueblos del mundo su acción. “Ahora es cuando tenemos a Chávez en nuestro corazón, en nuestra mente, en nuestra alma. Ahora es cuando nos va a acompañar y nos va a ayudar”.

Recordó que cada acción del dignatario estaba señalada por el ejemplo, ubicándose siempre adelante, al frente para guiarlos e inspirarlos. En ese sentido, dijo que será muy difícil, a aquellos que lo atacaron durante 14 años, hacer que se borre su accionar de la memoria del pueblo.

“Chávez se convirtió en un Presidente ejemplar que se encargó de atender a los pobres (…), este pueblo está hoy amándolo porque encontró en él lo que nunca nadie le dio (…), ahora es cuando tenemos a Chávez en nuestro corazón”, agregó.

Finalmente, quien fuera hombre de confianza del propulsor del socialismo venezolano y compañero de armas en la rebelión cívico militar del 4 de febrero de 1992, agradeció a doña Elena Frías de Chávez y a don Hugo de Los Reyes Chávez, por haber traído al mundo a tan hombre excepcional para la Patria.