Por Judith León / Periodista

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Para fortuna de todos, como ocurre eventualmente, el presidente Hugo Chávez nos da un tubazo. Mientras escribía este artículo el Presidente llegaba devuelta al país. Una noticia que sobrepasa la de la foto con sus hijas en Cuba.

Sí, a las 2 y 30 de la mañana de este lunes aterrizó Hugo Chávez. ¿Qué mejor fe de vida?. Pero ¿qué aconteció con la foto, que como premonición anunciaba su regreso?. Veamos:

A tan sólo tres días de la publicación de las fotos del presidente Hugo Chávez Fías, las que divulgó el gobierno el viernes 14 de febrero y las primeras que se muestran desde que se operó el 11 de diciembre pasado, Chávez aparece sonriente, recostado en una cama, acompañado de sus hijas mayores. Fue una información mundial  y menú para la discusión.

Las imágenes fueron acompañadas de un informe donde  señalan que “persiste la insuficiencia respiratoria del mandatario, lo que obligó a adherirle una cánula traqueal que le dificulta el habla”.

La foto fue para unos “fe de vida” y para otros un recurso para regodear las más bajas pasiones; odio, intriga, morbo, envidia, rencor, casi los siete pecados capitales.

Se escudriñó esa gráfica de Chávez como si fuera  un experimento de laboratorio. No faltaron los “especialistas” en el arte del montaje gráfico para dar pronósticos, aquellos que desestiman que la foto es real. Incluso llegando al colmo de decir que es “una foto vieja”.

En ese cuadrilátero de intereses ocultos que se disputan incluso medios internacionales como El País  y ABC -ambos periódicos de España-  esa foto de Chávez les ganó por nocaut a los palangristas  españoles. A leguas se les ve  que desean tener la primicia de su muerte. La xenofobia hecha periodismo. ¿Qué dirán ahora de su regreso a la Patria?.

En ese escudriñamiento a la foto no faltó nuestro Scotland Yard local. Que si el atuendo (la chaqueta) no es la vestimenta correcta de un enfermo, que no es él quien sostiene el periódico, que está hinchado, que no se  ve la traqueotomía, que no son sus manos, que la sonrisa es forzada,  que si él no puede  hablar cómo es que toma decisiones. Otros más enfermitos demuestran cuadro por cuadro que  la frente de Chávez en la foto es  un montaje, etc, etc, etc. Los  portales de oposición se han dado banquete.

¿Qué dirán ahora, cuando efectivamente Chávez seguirá su tratamiento en el hospital militar de Venezuela?.

Así que la foto de Chávez desató el morbo de  opositores furibundos  y obviamente remarcó el desencanto de miembros de sectores políticos adversos y medios de comunicación social, que sabemos sólo quieren  tener la noticia de su muerte. Estas reacciones me hicieron recordar  el año 2002 cuando la temática obsesiva era “Chávez  vete ya”.

Por eso, estoy de acuerdo con las declaraciones del vicepresidente Nicolás Maduro, quien este domingo dijo  que el “odio que destila la oposición venezolana hacia el gobierno se debe a que creían que el mandatario Hugo Chávez estaba en coma o muerto”.

Por otra parte, la foto, indudablemente, sorpresiva, causó impacto en los millones de seguidores del presidente Chávez, quienes de inmediato manifestaron gran alegría, lógica y  expresada por igual  en muchos gobiernos y pueblos del mundo, que lo admiran. Lo que nadie imaginó es que la foto era el preámbulo de su regreso.

Pero los millones de ciudadanos que le aman sí percibieron en esa foto su sonrisa de esperanza. Por eso “la conexión emocional” (como dice Schamel) no tiene mayor explicación. Es simplemente el gran amor a un líder que ha beneficiado mucho a su pueblo y engrandecido la patria. Si no fuera así…¿porqué el mundo entero repara tanta atención en Hugo Chávez?

Algunos, como los manitas blancas venezolanos (un modelo importado), se atribuyen que la aparición de la foto fue producto del exitazo de su “protesta”, con el teatro montado ante la embajada de Cuba por estos días. Es decir, que Chávez se asustó y rapidito les mandó la foto.

¿Qué dirán los susodichos ahora que Chávez está en el país en cuerpo presente?. Y es que poner a la oposición en su lugar es casi  privilegio exclusivo de Hugo Chávez.

Otros,  se preguntaban ¿para qué mostrar esa foto?. No es necesaria demostración alguna. Presidente tómese su tiempo. Algunos sintieron desaliento al ver a Chávez convaleciente. Muchos otros se llenaron de esperanza y algunos de desesperanza. Es decir que la foto de Chávez dio para todo tipo de  sentimientos.

Aunque el repique era alegar  “es un montaje”  “esa no es una fe de vida”; la purita verdad es que esa foto les dio donde más les duele, que era ver a Chávez vivo y  no desahuciado, como muchos se empeñaban en decir. La foto despejó en alguna medida la expectativa, el dilema, y confirmó lo que todos querían saber: que Chávez está vivo y sigue su tratamiento post operatorio, el cual ya sabemos  no ha sido ni es fácil.

La gran sorpresa para todos ha sido la travesura de Chávez, quien con esa foto sonriente, escondía su picardía…tenía su maletita preparada para el regreso.

Hoy lunes 18 de febrero la energía de amor y solidaridad se ha volcado a las calles, con  la fe benigna que acompañara a Chávez en los días venideros, para que tenga aun más fuerza. Bien reza el dicho “la esperanza es lo último que se pierde”. Porque mientras haya vida hay esperanza.

Entretanto la famosa foto dio calma y alegría a sus seguidores, mientras que a la oposición política -que quiere elecciones presidenciales ya- alimentó sus especulaciones y campaña de terror con llamados y acciones provocadoras. Cualquier novedad relacionada con la salud de Chávez es utilizada, casi siempre, de forma denigrante. Y esa foto no era  propicia para sus mórbidas estrategias electoreras. Ahora vendrán las artimañas para husmear en el Hospital Militar. Sin duda creo que su privacidad será sagrada. Es necesario.

De manera que la foto de Chávez sonriente, con sus dos hijas, en mi opinión, es una muestra de valor infinita, por muchas razones. Para los que hemos tenido familiares que padecieron esa terrible enfermedad que es el cáncer, entendemos probablemente de otra manera, la circunstancia por la que él atraviesa y puedo decir con certeza que es admirable su fortaleza. Ha demostrado gran coraje desde hace más de un año y la moraleja de este episodio, es que el líder Hugo Chávez es un ejemplo de ser humano, un valiente a toda prueba. Fue a las elecciones presidenciales y ganó de manera indiscutible, luego de 14 años gobernando. Promueve la maquinaria de las elecciones regionales y gana 20 gobernaciones. Tal proeza,  cumplida y con la enfermedad a cuestas.

Curiosamente su fortaleza me hace recordar la entereza que tuvo Juan Pablo II, quien enfermó y ya anciano se mantuvo  frente al Vaticano hasta el último aliento (1978-2005). Fue uno de los líderes mundiales populares y viajero de la historia, visitó unos 129 países durante el pontificado. Su misión, era peregrinar para llevar su mensaje. Por ello se conoció como El Papa Peregrino. Al final de su periplo su salud fue deteriorando y muere el 2 de abril de 2005. Días después de su muerte, algunos periódicos publicaron que su última palabra fue "Amén", sin embargo el Vaticano desmintió esta versión y afirmó que las últimas palabras fueron en polaco: "Déjenme ir a la casa de mi Padre”.

Y refiero este hecho, no porque el Papa Benedicto XVI haya claudicado por estos días (un tema para otro análisis), o porque que Chávez tenga algún parecido con los personajes referidos, sino porque hay seres humanos que nacen y mueren sin traicionar sus convicciones. Y a pesar de las más duras pruebas, incluyendo el dolor físico, no claudican “esos son los imprescindibles” (como diría Bertolt Brecht).  “La fuerza no proviene de la capacidad física sino de la voluntad indomable”. (Indira Ghandi).

De allí que la lucha que confronta Chávez, que sabemos es muy dura, se fortalece en la fe, en sus ganas de vivir, por el  compromiso con su pueblo y saberse tan querido, por su  amor a la patria y a su proyecto político bolivariano, el que ha tenido, sobre todo en este último año, una victoria grandiosa.

El estándar político de Chávez en esta etapa de su vida es de gran calibre, cuando logra  ese triunfo electoral, incluyendo la avanzada lograda en el plano internacional, que este año impulsa uno de sus propósitos más deseados como es la reciente creada Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Una realidad cobija tanto empeño en luchar y es que Chávez trazó un rumbo en Venezuela y Latinoamérica, para reivindicar a los pueblos oprimidos y resguardar ante todo la soberanía e independencia de nuestras naciones.

De manera que la ausencia de Chávez no es fácil de asimilar, ni para el gobierno ni para la oposición.

A la falta de Chávez, ahora sí, su estatura política adquiere relevancia hasta en los opositores. El joven Capriles ya arenga declaraciones como “yo me medí con Chávez y no con estos mediocres”.

Y aunque el temor asalta, cuando pensamos un país sin Chávez al frente y la realidad coyuntural no pareciera fácil (considerando el tema de la economía y otras), no aceptar los posibles escenarios por venir sería una sandez. Afortunadamente Chávez ha vuelto hoy a su país, pleno de esperanzas. Gracias Fidel Castro…la genialidad invicta.

El trabajo de todos:

Ojala  el Plan de la Patria se impulse sin demoras y no  se queden de su cuenta los mandatarios regionales. La vialidad, la seguridad, obras públicas de interés, trabajar la agricultura, generar fuentes de empleo, es prioridad.

Ante posibles elecciones  nuevamente, si  fuera el caso, sabemos que el carisma sin igual de Chávez es irrepetible. Nicolás Maduro tendrá que forjar su propio liderazgo y  emanar su carisma de manera natural, conectar con la gente sin el alegato reiterativo de Chávez será su reto.

Por otro lado, la política exterior, en mi humilde opinión, requiere atención a tiempo completo. Es mucho lo que Chávez ha logrado en este ámbito y es curioso ver al Canciller Elías Jaua inspeccionando un sector agrícola. Creo que tiene madera fina y hay que dejar que se prepare ampliamente en ese combate.

Las misiones, con Chávez o no al mando, tienen que ser revaluadas, reimpulsadas. Sin quitar merito a la Misión Saber y Trabajo, hay una realidad latente de desempleo en otro espectro laboral. La clase media tiene que ser asistida con acciones concretas.

El pueblo no entiende de indicadores económicos, ni quiere argumentos como la macroeconomía, tan de la IV República. El pueblo  entiende lo que afecta su bolsillo. Un reto, ya lo saben los expertos, será lograr el equilibrio de la economía sin la afectación  a las mayorías.  Es necesario explicar muy bien qué y por qué. Plantear la contraofensiva en los temas coyunturales, que como la economía, impactan de sobremanera a la opinión pública. Alerta. La oposición quiere agarrar mango bajito y la cuesta se puede empinar.

El metamensaje:

Volviendo a la foto de Chávez, ésta ha sido, en mi opinión, más que una advertencia. Demuestra que él sigue en la lucha por la vida, agradece el apoyo y amor inmenso de tanto pueblo, expresa que el gobierno nacional tiene el control de las decisiones y sirvió para dar tranquilidad al país.

La foto de Chávez ha sido una muestra de valentía, perseverancia, y nos inspira a luchar. Nos hace repensar lo quejumbroso que a veces podemos ser ante pequeñas circunstancias. Esa foto nos alerta sobre lo importante que es no rendirse, nos incita a seguir adelante a pesar de las dificultades.

La sonrisa de Chávez en la foto ciertamente era un  metamensaje, como diciendo, “estoy bien, saliendo de lo peor, tengan fortaleza”, pero sobre todo, estaba implícita la picardía, la alegría de saber que en pocas horas volvería a la patria que tanto ama.

El año pasado el presidente Lula y otros mandatarios latinoamericanos se internaron para ser operados de cáncer y pasaron meses atendiendo su salud sin mayor alboroto. Ahora que Chávez ha llegado vamos a dejarlo tranquilo. Que se recupere en paz. Y aunque es bienvenida  la critica, debemos entender que Chávez es un ser humano. No podemos de un pestañear obviar tantos logros. El principal, la recuperación de la autoestima de un pueblo, la conciencia política que desde hace siglos dormitaba.

Mientras escribo este artículo escucho a Rafael Correa, presidente de Ecuador, quien este domingo fue reelegido como Presidente en primera vuelta. Un indicador que los pueblos de la América ahora no están dormidos y  en ese despertar, precisamente, Hugo Chávez Frías tiene mucho que ver.

Festejemos mientras haya vida y que las hienas se retuerzan.

Aprendamos de ese coraje de Hugo… Celebremos la foto de Chávez y sus ganas de vivir…y ahora celebremos también su llegada sorpresiva al país esta madrugada de febrero rebelde…

!Viva Chávez!