“Nosotros lo que decimos a los dueños de las televisoras, empresas televisivas, emisoras de radio, es pedir respeto por estos actores y actrices. No queremos ver ningún tipo de represalias. Nuestro pueblo tiene que estar pendiente”, dijo este lunes el Vicepresidente Nicolás Maduro.

El respaldo a los artistas fue ratificado durante sus palabras en la multitudinaria concentración realizada este lunes en el sector Pagüita, de Caracas, para conmemorar los 21 años de la Rebelión Militar Bolivbariana del 4 de Febrero de 1992 la cual partió en dos la historia política nacional.

Acompañado de la reconocida actriz Dilia Waikarán, el actor y presentador Winston Vallenilla, el actor Simón Pestana y el cantante Omar EnrIquez, Maduro recordó algunas anécdotas y advirtió que la intolerancia ha prevalecido en el sector privado.

“Estos venezolanos se mueven en el ambiente de la televisión, la radio y la farándula, que no es fácil porque es un ambiente comercial, que nosotros respetamos, sobre todo admiramos la condición y dignidad humana de todos los artistas, llámense como se llamen”, dijo Maduro.

“Ellos merecen respeto y en una democracia merecen expresar su opinón, sea la que sea, es su opinión. Respeto para las actrices, los actores, valientes y patriotas que están con Chávez”

El Vicepresidente recordó que estos artistas venezolanos y muchos otros, cada uno por su cuenta, llegó a la conclusión “de que la única forma que hubiera progrrso y patria era sumarse a las filas de Hugo Chávez como Comandante de la República”

“Y en cada momento ellos llegaron por sus propios caminos”, puntualizó.

Mencionó el caso de la actriz Dilia Waikarán, quien en una marcha y frente a un micrófono dijo: “Aquí estoy con el pueblo en la calle. He salido a dar mi vida si es necesario, pero usted Comandante Chávez se queda en Miraflores porque es la voluntad del pueblo”.

También mencionó el caso de Simón Pestana, quien en 2002, en plena locura del paro sabotaje de la oposición, se atrevió a enfrentarse a sus promotores.

“No era chavista en ese momento. Él solamente dio un grito, como venezolano, de desesperación, para decirle a la oligarquía -que le había quitado la comida y la gasolina al pueblo- les dijo ‘basta de locuras, vamos a reflexionar. Nuestro pueblo tiene derecho a la paz’. Y  allí conocimos a Simón Pestana”, dijo Maduro.

“Y luego, cada día que pasó, él poco a poco fue sacando sus propias conclusiones. Hasta que un día se acercó…al Comandante Chávez, personalmente, y le dio la mano y le dijo, viéndole a los ojos: ‘Comandante, yo lo he observado a usted. Yo creo en usted. Cuente usted conmigo, ahora y para siempre”.