La ministra para la Educación Universitaria, Yadira Córdova, pidió a las autoridades universitarias contribuir con las investigaciones sobre los actos violentos que se están suscitando en algunos estados del país.

La estimación corresponde a los hechos de violencia ocurridos en el estado Táchira y protagonizados por estudiantes de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y la Universidad de Los Andes (ULA), así como los suscitados este jueves en Mérida.

Al ser entrevistada en el programa Contragolpe que transmite Venezolana de Televisión, Córdova destacó que en Venezuela se respeta el derecho a la protesta pero bajo el marco de la Constitución Bolivariana.

“Hay que abrir los debates, los foros, las asambleas porque eso enriquece el pensamiento, todo en el marco de la constitución pero no aquello que implica irrumpir violentamente para dañar bienes de la República y para afectar personas”, resaltó.

La titular de la cartera de Educación Superior informó que tiene previsto una reunión con las autoridades universitarias del estado Táchira y con las del país para “lograr un acuerdo de paz y no lamentar situaciones”.

Resaltó que el Gobierno Bolivariano no tiene responsabilidad de lo que pueda ocurrir dentro de los centros de estudios, por lo que “el gobierno no tiene responsabilidad de lo que ocurre dentro del recinto universitario, hemos sido respetuosos de la autonomía universitaria (…) lo que ocurre dentro del recinto es absoluta responsabilidad de la comunidad universitaria”.

MODELO EDUCATIVO HACIA LA TRANSFORMACIÓN

La también ex rectora de la (UBV), Yadira Córdova, aseveró que el modelo de transformación socialista que lidera el presidente de la República, Hugo Chávez, también se palpa en el área educativa, al reconocer a Venezuela como el quinto país con mayor matrícula universitaria.

Destacó que la UBV posee el mayor número de profesores con estudios de posgrados en relación con cualquier universidad del país.

En cuanto a la prueba de Aptitud Académica, la ministra enfatizó que fue sustituida por una prueba vocacional, la cual “permite orientar al estudiante en sus elecciones para ingresar a la casa de estudio y que identifica las debilidades del mismo”, a diferencia de la primera donde era muy bajo el porcentaje de estudiantes admitidos.

“Cada año hemos venido incrementando el número de estudiantes que ingresan por la vía del sistema nacional y no por las pruebas internas, sin embargo nos falta muchísimo porque hay mucha resistencia interna en las universidades”, puntualizó.