El beisbol venezolano está de luto por la trágica muerte del exgrandeliga venezolano Enzo Hernández, nativo número 20 en jugar en el beisbol de las Grandes Ligas.

Hernández, quien defendió el campocorto para los Padres de San Diego entre 1971 y 1977, fue localizado muerto en su casa ubicada en El Tigre, estado Anzoátegui.

La información la dio a conocer el periodista Juan Guatache vía Twitter. "Enzo Hernández venía padeciendo serias dolencias y un cuadro depresivo", dijo el comunicador.

"En los últimos meses había recibido tratamiento por un cuadro depresivo y en el pasado diciembre recayó de salud'', agregó el periodista en la red social.

Hernández, conocido por ser un gran jugador a la defensiva y figura de los Tiburones de La Guaira, nació el 12 de febrero de 1949 en el Valle de Guanape (Anzoátegui) y murió a los 62 años de edad.

El presidente de la Liga de Beisbol Profesional Venezolano, José Grasso Vecchio, a través de su cuenta en Twitter, calificó el suceso como una "triste noticia".

Su carrera como pelotero

Disputó hasta ocho temporadas (1971-1978) en Grandes Ligas, siete con los Padres de San Diego y una con los Dodgers de Los Ángeles. En las mayores promedió .224 puntos con 522 hits, 66 dobles, 13 triples, 2 jonrones, 241 anotadas, 113 remolcadas y 129 bases robadas en 714 juegos. Su porcentaje con el guante fue de .964.

Consiguió en cuatro oportunidades robar más de 20 almohadillas en las mayores, su mayor logró en esa pelota estadounidense. El excampocorto tuvo que retirarse temprano de los campos de beisbol debido al padecimiento de hernias discales.

En Venezuela, Hernández jugó 11 temporadas (desde la 67-68 a la 78-79) en la LVBP, diez con los Tiburones de La Guaira y una con los Llaneros de Portuguesa (Tibuleones). Fue una figura destacada con los Tiburones en la década de los setenta, un shortstop destacado por sus buenas manos, rapidez y agilidad.

Dejó 247 de average, 232 anotadas, 484 hits, 48 dobles, 15 triples, 0 jonrones, 114 impulsadas y 55 bases robadas en 511 juegos en el beisbol criollo.

Sus restos fueron trasladados a la funeraria Corazón de Jesús, ubicada en la segunda carrera sur del sector Pueblo Nuevo, en Anzoátegui.