Minutos después de unas declaraciones de Leopoldo López, comenzaron a suceder en la Plaza Francia de Altamira pequeñas alteraciones del orden público por grupúsculos de opositores que no aceptan el resultado de las elecciones del domingo.

Mario Silva aseguró tener información de que sería López con otros , los responsables de este tipo de acciones de desestabilización. Afirmó que se creía que el tema del guarimbeo para causar inestabilidad política estaba superado, pero se reviven los hechos similares a los ocurridos luego del 13 de Abril de 2002, cuando el pueblo devolvió al poder al presidente Hugo Chávez Frías.

Silva afirmó que el daño que producen estos puñados de personas “se lo están haciendo a ellos mismos”, al afectar la viabilidad y paz de espacios y comunidades con marcadas tendencias opositoras, como lo es Altamira.

Ante estas protestas de gente irresponsable Silva sentenció que “nunca van a aceptar ni entender que perdieron las elecciones”; y cuestionó a Henrique Capriles Radonski, afirmando que si de verdad se consideraba líder de la oposición, debería salir y llamar a la calma a esta pequeña porción de sus seguidores.

Recordemos que, durante todo el proceso electoral y la campaña la oposición siempre estuvo presente y de acuerdo con todo, y su candidato aceptó el triunfo de Hugo Chávez este domingo. Hay razones serias para pensar que todavía hay sectores en la oposición que no apuestan a lo democrático, ni a la paz.