El VRRS-1 está en el espacio, nuestro segundo satélite, esta vez llamado como otro de los próceres patrios, Francisco de Miranda, está en órbita, para desde las estrellas acompañar al Simón Bolívar en las actividades de emancipación tecnológica emprendidas por la nación.

El equipo encargado del lanzamiento del Satélite Miranda, confirmó el éxito de este proceso.

Este viernes, a las 11:42 de la noche, el dispositivo fue transportado a su órbita con el cohete lanzador chino Larga Marga 2D (LM-2D).

Tras su lanzamiento, se esperaron 17 minutos para que se separara el satélite del cohete y, de este modo, quedar en su órbita.

El dispositivo fue lanzado con éxito al espacio ultraterrestre, tras el despegue del cohete lanzador que lo llevó desde el Centro de Lanzamiento de Jiuquan, ubicado en el desierto de Gobi, al norte de la República Popular China hasta su órbita requerida.

Este satélite es fruto del convenio establecido entre China y Venezuela, en mayo de 2011. El mismo fue ensamblado por un equipo de 54 profesionales venezolanos formados en materia y tecnología espacial.

Con la puesta en órbita del Miranda, Venezuela podrá avanzar hacia la independencia tecnológica en el país, puesto que este dispositivo se fue al espacio con cuatro cámaras de última generación que podrán fotografiar áreas estratégicas del territorio nacional.

Usos del satélite Miranda

La distribución equitativa y lógica de las actividades socio productivas según la situación territorial, avanzando en la geometría del poder, el conocimiento del territorio, y la capacidad de realizar mapas cartográficos milimétricamente específicos.

Como se insistiera desde su concepción, el VRRS-1 Miranda nos permitirá evaluar la condición de los recursos del suelo e hídricos, y la forma en que se desarrollan las cosechas en Venezuela.

Su primer gran objetivo es ofrecer imágenes para optimizar la planificación urbana, industrial y de infraestructura.

A su vez colaborará en la incansable tarea de demarcar las zonas de nuestros pueblos indígenas, y establecer las áreas de influencia de las distintas comunidades.

Para el ojo humano hay recursos en el país que son desconocidos, gracias al observador inmutable desde el espacio, que permite localizar áreas de potencial marino, agrícola, ganadero, gasífero y petrolero.

Uno de sus grandes aportes es la educación en tecnología, ya que su presencia acarrea la capacitación personal en materia espacial y de astronomía.

El satélite Miranda permite reforzar la seguridad y defensa de la Nación, sobre todo en zona fronteriza de difícil acceso.

Otra de sus capacidades es obtener información sismológica para la prevención de desastres, y a su vez determinar zonas de alto riesgo.

Evaluar la condición geofísica del suelo para la planificación de la Gran Misión Vivienda Venezuela, y la agroalimentaria para la Gran Misión AgroVenezuela.