El pensamiento lógico siempre llena el vacío de orden, cuando esto no sucede, se le da espacio a la imaginación, elemento que siempre le ha sido útil al hombre para darle respuesta a todo aquello que le es desconocido, desagradable.

El imaginario es tan importante para la humanidad, que desde el inicio de los tiempos del hombre en el planeta, aquello que no tenía respuesta, éste lo resolvía con la imaginación, de allí que las grandes tormentas fueran causadas por dioses despiadados, y las olas las producía Zeus con su aliento, entre otras miles de historias que han llenado al planeta.

Lo curioso es que la gente realmente cree que las mismas son verdad, y así las da como un hecho, esto ha servido para que miles de personas le saquen provecho a la buena fe de las personas que creen en el imaginario popular.

Sin negar a aquellos que puedan tener o desarrollar algún don, son miles los que se han aprovechado de la buena fe para dedicarse al arte de la adivinación, que no es más que jugar con las palabras y la poesía para decirle a la gente aquello que quiere oír sobre su vida.

Los adivinos, famosos entre los gitanos y otros pueblos errantes, tienen en su espalda no sólo todo lo antes explicado, sino también la suerte de ser considerados estafadores de oficio, pícaros que se valen de triquiñuelas para lograr exprimir la cartera de sus incautos consultantes.

En Venezuela, gracias a los medios de comunicación privados ha existido un mercadeo extraordinario de este tipo de personajes, que con la lectura de unas cartas y simulando el análisis del horóscopo, quieren resolverle la vida a todo el planeta.

Ante este tipo de personajes siempre sale la duda elemental: Si las cartas leen el horóscopo diario para todos los que son Libras, por ejemplo, ¿Por qué a todos no les pasa lo mismo?

Es obvio, hay una explotación comercial y exageración de unos atributos que, probablemente, algunos pocos puedan tener.

Si bien es risible que se quiera analizar la suerte de miles bajo un mismo signo y unas cartas, más carcajada saca que se quiera dar por cierta la suerte de una nación completa.

Pero no es de tomar en broma, grandes timadores de la adivinación han sugestionado en la historia de la humanidad a pueblos completos, y han logrado servir la mesa para que ejércitos conquisten naciones.

Ahora no es la excepción, lo que persiguen algunos de los adivinos de la Tv es agregarle a la agenda de los medios el componente de la imaginación para preparar el canto de ¡fraude! Que quiere dar la oposición el 7 de octubre.

Se ha visto en la historia reciente del país, con el mismo personaje que es noticia ahora, pronosticando miles de veces la salida del presidente Chávez, en todas ha fallado, pero también ha servido para justificar expresiones en la derecha más paranoica, como: “Chávez está perdido Adriana Azzi lo dijo”.

Los pronósticos de Azzi

Salió, por fin, la única encuesta que le es favorable a Capriles Radonski, la de la imaginación de una de estas adivinas, producto de la televisión y el mercadeo, Adriana Azzi, quien ha asegurado en sus últimas predicciones que “Lo más difícil: La noche, la espera. El ganador será, por votos, el candidato de la oposición aunque digan lo contrario en un drama esperado.”

Antes de su gran conclusión, que no es más que juego de palabras, porque evidentemente si hay unas elecciones el ganador tiene que ser por votos, y como todos sabemos la noche para los que participamos en el proceso se hace emocionante, larga, y es una espera, aunque tome un par de horas apenas desde que cierran las mesas, es importante que analicemos algunas cosas que dice la maga de los resultados electorales.

Me gustaría que leyeran con atención este párrafo, digno de una conexión espiritual entre Azzi y Manuel Rosales: “Antes quizás debo decir, que estas predicciones son las más importantes de mi vida. Primero, debo hacer una advertencia: nada cambiará lo que el destino tiene escrito para Venezuela. Cuando digo “nada” me refiero a que no habrá fuerza del maquiavelismo humano, ni tiranías, ni magia alguna, ni dioses (con “d” pequeña), ni espíritu alguno que pueda alterar lo que el Supremo, el gran tejedor, tiene sentenciado para nosotros en los días por venir. En segundo término, pase lo que pase, vean lo que vean sus ojos mortales, de un segundo a otro, todo puede cambiar”.

Sí, todos nos quedamos en las mismas, en un párrafo el juego de palabras de Azzi nos dice: nada va a cambiar y todo puede cambiar, cualquier parecido con cierto filósofo, por no nombrar a un ex presidente que ya no está con nosotros, es mera coincidencia.

En el discurso de la astróloga llama la atención el uso reiterado de la agresividad y la violencia, cargado de un tono político evidentemente sesgado, por ejemplo: “Aún así el pueblo derrumbará todos los obstáculos, se unirá en un solo poder y hacia un solo camino que es el de defender el voto”.

Tanto en la frase:  “El ganador será, por votos, el candidato de la oposición aunque digan lo contrario en un drama esperado”, como en la anterior hay un claro llamado para desobedecer el orden, y servir el piso para que, de obtener un resultado adverso la oposición, la gente salga, sin el uso de su conciencia, a cantar fraude y tratar de crear caos.

Este tipo de discursos aparentemente  inofensivos, tienen un gran peso porque la gente no se coloca a evaluar lo que está en su imaginario, si en la cabeza de un opositor Azzi dice la verdad, este no dudará en creerle ciegamente.

Sobre el resto de las supuestas predicciones, que son más un buen discurso de una fanática opositora desesperada, lo que hay que decir es que fueron publicadas el domingo 09 de septiembre en la revista Todo en Domingo del diario con evidente posición opositora, El Nacional.

Por algo similar brujo fue preso en 1996

Lejos de ser producto de un hecho mágico, lo que sí ocurrió un 23 de octubre de 1996, en plena Cuarta República, fue la detención por la Disip, del astrólogo José Bernardo Gómez, tras dar a conocer en una de sus predicciones que el Presidente de la República Rafael Caldera, no terminaría la presidencia.

A lo mejor lo recuerda, lo que tal vez no sepa es que la persecución contra José Bernardo Gómez fue despiadada.

Nos cuenta José Sant Roz en un artículo publicado en Aporrea (El brujo embrujado, dijo la verdad: “Caldera no terminará la presidencia”) que para su captura se requisaron unos 27 vehículos, se le buscó en catorce viviendas, se rastrearon sus llamadas telefónicas y se interrogaron a sus vecinos, parientes y amigos. Finalmente lo sorprendieron comiéndose en una arepa en Chacaito, y de la manera más serena le dijo a sus captores: “Así como Galileo mantuvo que las torturas a su persona no impedirían que la Tierra continúe girando alrededor del sol, ustedes con meterme preso no conseguirán revivir al doctor Caldera. Escríbanlo, está muerto”.

No necesita girar su bola de cristal Adriana Azzi para reconocer, que este régimen oscuro y opresor como ella lo describe en sus elucubraciones, le permite en total y absoluta libertad hacer lo que, en otros tiempos no lejanos, le hubiera costado una vueltica a los calabozos de la antigua policía política.