Aún estamos todos a la espera de que la extinta Coordinadora Democrática, aquella que violentó las leyes electorales con su campaña en el año 2004, entregue las supuestas pruebas de fraude, que vociferaron tener, y que nunca presentaron.

"¿Existen pruebas para afirmar que hubo fraude?", le preguntó un periodista al abogado opositor Tulio Álvarez, uno de los voceros de la extinta Coordinadora Democrática, que denunció fraude en el Referéndum Revocatorio. "Las presentaremos en su momento", respondió.

Han transcurrido ocho años y el "momento" no ha llegado.

El Referéndum Revocatorio del 15 de agosto de 2004 se convirtió en ratificatorio al obtener el presidente de la República, Hugo Chávez, el apoyo de más de 59% de los electores.

La oposición se negó a reconocer los resultados anunciados en la madrugada del 16 de agosto de aquel año y prometió presentar pruebas "en las próximas horas".

Así lo proclamaba el entonces vocero de la Coordinadora Democrática, Henry Ramos Allup, quien indicó en conferencia de prensa, tras conocerse la victoria del presidente Chávez, que la oposición rechazaba "de manera rotunda y categórica" los resultados entregados por los rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE).

"Resulta insólito, casi desvergonzado, que los números sumados por la oposición según el CNE, sean inferiores a la cantidad de firmas que se recogieron para convocar el referendo", indicó Ramos Allup, olvidando que la oposición solo logró presentar 2.387.000 firmas válidas para solicitar la consulta.

Según el vocero de la derecha, los más de 5 millones 800 mil votos obtenidos por el presidente Chávez debían ser en realidad de la oposición porque esa había sido su estimación durante la campaña electoral.

"Vamos a seguir peleando, el juego no ha terminado, sigue vivo, hay forma de verificar que el 'Sí' (opción correspondiente a dejar sin efecto el mandato de Hugo Chávez) ganó por un amplio margen", dijo en su momento el coordinador de Primero Justicia, Julio Borges.

Ante el reconocimiento de transparencia del proceso por parte de los organismos internacionales, Enrique Mendoza anunció que los equipos técnicos de la Coordinadora Democrática estaban documentando las "irregularidades" para presentarle pruebas a la Organización de Estados Americanos (OEA) y al Centro Carter.

"Los demócratas venezolanos les vamos a entregar a los organismos internacionales en forma muy clara y contundente, pruebas tales que no les quedará más remedio que acompañarnos en la impugnación del proceso y su repetición en condiciones que garanticen la transparencia", dijo.

La OEA y el Centro Carter nunca recibieron información sobre el supuesto fraude denunciado por la oposición.

El entonces gobernador del Zulia, Manuel Rosales, inicialmente había aceptado el resultado, pero luego de algunos llamados de atención de sus colegas de la oposición, cambió de discurso y apoyó la tesis de fraude.

"Creo que estamos ante el más gigantesco fraude realizado en Venezuela, la actuación más bochornosa que se haya dado en un proceso electoral. Vengo a fijar posición, porque unas horas después del referendo había conatos de violencia, dije que institucionalmente como gobernador respetaba los anuncios del CNE; pero también afirmé que había serias dudas, pero es que en ese momento no podía irresponsablemente salir a cantar el fraude", explicó.

La tesis del fraude también fue apoyada por Antonio Ledezma, quien llamó a la gente a salir a la calle a "Defender la victoria porque se ha cometido el fraude más descarado del mundo. Porque este triunfo no nos lo va a arrebatar quien ahora pretende entronizarse en el poder por la vía del fraude".

Reuniones a puertas cerradas

Los periodistas que estuvimos en ese momento trabajando de guardia para nuestros respectivos medios, fuimos testigos de cómo, a puerta cerrada, los entonces líderes de la Coordinadora Democrática cuadraban el movimiento, y ante nuestros ojos empezaban a llegar informaciones de que grupos importantes de colectivos sociales y populares se encontraban en la calle para defender el resultado del proceso electoral.

Aun frente a este panorama, sale de una larga reunión, Antonio Ledezma a decir aquella frase “salgan a la calle para defender la victoria”, aún sabiendo lo que se estaba manejando de lo que sucedía en la calle.

Esto ponía en evidencia una vez más la irresponsabilidad de estos sectores, y el deseo de algunos integrantes de la oposición de ocasionar una situación de violencia que justificara una salida no democrática.

Se alinearon las voces del fraude

Por su parte, el entonces diputado por Primero Justicia Gerardo Blyde expresó: "Hay suficientes elementos para tener dudas muy fuertes respecto a los resultados de este proceso de referendo revocatorio y seguimos todos tras la pista...".

Otro militante de Primero Justicia, Carlos Ocariz, consideró que "hubo muchos indicios de fraude durante y antes del proceso", "aparte de eso están las encuestas que se hicieron durante el proceso electoral, la apatía por parte del oficialismo, donde ellos mismos en sus caras evidenciaban la derrota". Sobre esas bases aseveró "vamos a demostrar que sí ganamos".

Los mismos que hoy reniegan de las encuestas, en 2004 las usaban como principal argumento.

Ocho años después no se han conocido las famosas pruebas prometidas en aquel entonces por la oposición.


De este ataque el Poder Electoral venezolano salió fortalecido, los organismos internacionales constataron la transparencia del proceso, al punto que incluso el Departamento de Estado estadounidense se vio obligado a expresar que: "Los resultados están claros para todo el mundo; hubo un referendo pacífico que se realizó con transparencia y el resultado es que el pueblo expresó su voluntad y ya es hora de respetar esa voluntad y seguir adelante", dijo entonces el portavoz Adam Ereli.

La Coordinadora Democrática dio paso a la autodenominada Mesa de la Unidad, que agrupa a casi todos los miembros de la primera, y que ahora militan en partidos distintos.

Algunos de los rostros más visibles de esa oposición ejercen hoy cargos de elección popular, ganados en comicios organizados y supervisados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y muchos otros actualmente son diputados de la Asamblea Nacional, y en sus victorias ninguno fue capaz de cantar fraude.

Así es la oposición, cree que el pueblo es tonto, y que olvida.

Responde Allup

Luego de 8 años de silencio sobre el tema, y después de haber leído nuestra nota, Henry Ramos Allup respondió a nuestra cuenta en la red social Twitter, claro no con las pruebas.